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“... La patria de un alma elevada es el universo”. Demócrito 
AÑO IV - WASHINGTON DC., ESTADOS UNIDOS  -  

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Vilma Osella

ARGENTINA, BUENOS AIRES:
              BARES QUE SON HISTORIA

 

 

Por Vilma Osella*

_”Es pa’ti. Sólo pa’ti. Nadie más maja que tú pa’ componer a Mariana Pineda,” dicen que pontificaba el gran andaluz. La interlocutora era Lola Membrives. Se había estrenado “Bodas de Sangre” con un éxito apoteótico. Pero Federico García Lorca quería más y seducía a la eximia actriz sin ambages. ¿El ámbito? El Tortoni, bar al que frecuentaba cruzando la calle, porque se hospedaba en el hotel Excelsior, ahora hotel Castelar. Y consiguió entre palabras y suspiros, que además de Mariana Pineda, se estrene “La Zapatera Prodigiosa” y que la actriz le ofreciera un homenaje en el teatro Avenida. Seducciones, romances, crímenes, transacciones políticas, charlas con amigos, negocios, lectura, redacción de novelas, poemas, cuentos, notas periodísticas, y hoy hasta cibernética y fútbol se propicia en los bares y confiterías de Buenos Aires.

El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni
El Tortoni

Un rincón de El Tortoni

Del Tortoni, que presume ser el más antiguo, dijo quien fuera durante años presidente de la Academia del Lunfardo, José Gobello: “El turista que llega a Buenos Aires tiene toda la ciudad en el Tortoni: el pasado en las paredes, el presente sentado a las mesas; el futuro en el entusiasmo de la gente que trabaja allí para la cultura”.
Es uno de los 50 bares que la Legislatura eligió como Notables, cuando con la ley N° 35, en 1998, la ciudad decidió: “Se considerará como notable aquel bar, billar o confitería relacionado con hechos o actividades culturales de significación; aquel cuya antigüedad, diseño arquitectónico o relevancia le otorguen un valor propio”.

Por eso “Los 36 billares” tiene lo suyo también en Avenida de Mayo: café, medialunas, ginebra y un lustrabotas sentado en un banco bajito que no cesa de cantar, alentado por el ruido de las bolas de billar, una ruidosa costumbre que no se extingue en Buenos Aires.

Y el London City, refugio de Julio Cortázar, que será siempre sitio de periodistas y políticos que escriben crónicas de actualidad, ensimismados, mientras Florida y Perú se fusionan en la vorágine ciudadana.


San Telmo y Monserrat

En Monserrat está “El Querandí” donde Jorge Luis Borges terminaba sus paseos con el amigo de turno, después de memorar cúpulas, museos, y las calles que caminaba a diario para no olvidar a Buenos Aires en tiempos en que la amaba. Y “Mitos Argentinos” donde por $12 hay pizza libre con bebida incluida. “Hoy por hoy no se puede hablar de precios, nos inhibe la inflación” afirma Ricardo Montesino, dueño de “Bar Sur”, con 37 años de permanencia en San Telmo.

“Este fue uno de los primeros café concert, que a fines del ’60 y comienzos del ’70 fundaba la movida de la noche.” Por allí, en la calle Defensa, está el Tangódromo, lugar famoso por las milongas del domingo, con ese clima de show porteño, de los que “sacan viruta al piso”. “Olvídese del reuma, la glucosa/ los balances, las pilchas de goruta/ y reparta jaf, jaf su pastashuta”, / de baile y oficina/ no me tosa.”, recomienda Orlando Mario Punci, honrado poeta lunfardesco. Y el Bar Seddom, donde reina la salsa y el merengue.

En el Parque Lezama, el Británico, sigue siendo patrimonio de Ernesto Sábato, pues desde esas mesas de madera maciza, vecino a señoras gordas que tomaban té, proyectó los poemas que promovieron ese parque a la memoria colectiva.


Corrientes, ahora angosta

La Paz, La Giralda, el Gato Negro están en Corrientes y son patrimonio cultural, además de notables. La Paz plena de abogados e intelectuales progresistas, recibe una vez por año a los poetas porteños que recitan en sus puertas los poemas más disímiles. Por otra parte, en La Giralda, que nace en el 1900, se toma café y chocolate caliente con sándwiches de miga y tostados mixtos.

Pero café de toda clase de variedad y procedencia es el del Gato Negro que nació como almacén de especias de mano de una familia española, la de Victoriano López Robredo. El gusto por las especias, medicinales, aromáticas, exóticas, lo trajo de su estadía en Singapur, Ceilán y Filipinas. “Luego lo regenteó Ángel López Robredo, hijo de don Victoriano. Junto a mis hijas, que ya me ayudan y conforman la cuarta generación de dueños de este bar, pensamos la remodelación”, dice Jorge Crespo, su actual dueño, casado con una nieta del fundador.

Pintada por Guaglioni, la vidriera incluye un gato negro que no olvidó la alegría: tiene un moño rojo y un cascabel al cuello. De almacén devino en bar. Conserva los mostradores y los estantes de roble y en antiguos frascos se guardan las preciadas especias que en el sótano, pasan por la mágica alquimia de la molienda. Un cuadro con el símbolo de la casa y un reloj de muy buena campanada, presiden el lugar que tiene pisos calcáreos, mesas y sillas thonet donde se degustan cafés tostados y molidos en la casa y tes aromatizados, de todas las latitudes. Y strudel, cuadraditos de queso, coco, frutas y otras delicadezas.


Las propuestas de Retiro y Almagro

“Las mejores medialunas se siguen comiendo en el Florida Garden”, dice el humorista Juan Carlos Colombres, Landrú, habitué del lugar que popularizó Jorge de la Vega y su trouppe por los ’60 del Di Tella,  los hippies, la minifalda y el short pant con maxi tapado. Históricas son sus mesas y la atención personalizadas de los mozos que conocen y llaman a los habitué por sus nombres de pila.

Aunque en la misma estación del Ferrocarril Mitre, más precisamente en la estación de trenes Retiro, una confitería rescatada de la historia, le pone música y bailarines al encuentro de una de las visitas guiadas gratuitas de la Subsecretaría de Turismo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Bares Notables de San Nicolás, que sólo visita los de esa zona.

Fue Irineo Leguisamo a quien el chef de Las Violetas, le preparó un postre con su nombre: pionono, dulce de leche, merengue, marrón glasé, crema de almendras, hojaldre, fondán y chocolate son sus explosivos ingredientes. Pero Carlos Pellegrini, de rigurosa galera y bastón, llegó  a esa zona de quintas el 21 de septiembre de 1884, para asistir a su inauguración. Hoy, Almagro se jacta de haberla restaurado, con sus vitrales y paredes de madera de refinada distinción.
Bares Notables. Bares de Buenos Aires. Y…son 50. Está La Biela, en Recoleta. Los hay también en Las Cañitas, La Boca, Belgrano, Mataderos, Barracas y todo barrio porteño que se precie. Siguen siendo punto de encuentro, y dicen los que saben que nacen mucho antes…desde que esta ciudad era barro, niebla y río y los amigos se juntaban alrededor de una ginebra, a contarse sus cuitas y volvían al otro día para no perder la costumbre.

Subsecretaría de Turismo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
vil60per@yahoo.com.ar
prensa_turismo@buenosaires.gov.ar

Florida Garden:     Florida 899
Bar del Retiro:     Estación del Ferrocarril Mitre
El Gato Negro:     Corrientes 1669
La Giralda:           Corrientes 1453
La Paz:                Corrientes y Montevideo
El Gato Negro:     Corrientes 1669
Café Tortoni:       Av. de Mayo 825
London City:         Av. de Mayo y Perú
Los 36 Billares:    Av. de Mayo 1271
El Querandí:        Perú 302
Británico:            Brasil 399
Bar Sur:             Estados Unidos 299
Tangódromo:        Defensa al 600
Bar Seddom:       Defensa 695
Las Violetas:      Av. Rivadavia 3899

Más datos: www.bue.gov.ar
T. 011 – 4313 – 0187. De 7,30 a 18.00. Domingos de 11.00 a 18.00

separador

*Vilma Osella,  es una prestigiosa periodista, escritora, docente y conferencista argentina. Escribe y ha escrito en las principales publicaciones de su país, Iberoamérica, el Caribe y Europa. Es coautora del libro de relatos “El otro Menem”; autora del poemario “Las Manzanas del Domingo”; prepara “Las casas de Rosa”, novela y un libro de relatos ambientalistas, centrado en la temática del programa radial “Esta Nuestra Única Tierra” que produjo y condujo durante tres años y 6 meses con el ecologista Antonio Elio Brailovsky. Figura en varias antologías con ensayos y cuentos. Su libro “Las Manzanas del Domingo”editado por MZ ediciones, fue presentado en el “Encuentro de Poetas, Escritores y Ensayistas” que organizara Gente de Letras en Concepción del Uruguay ,Entre Ríos, Argentina. Leyó poemas de este libro en la Fundación para la Poesía, en la Feria del Libro de la Ciudad de Buenos Aires, en la librería Books and Books de Miami, Estados Unidos, y en el “VI Congreso Internacional de Poetas” en San Marcos Sierra, Córdoba, Argentina. La segunda edición realizada por editorial CIEN fue presentada en  la sede de Gente de Letras y fue presentada en Cañada de Gómez, Santa Fe, Argentina, junto a la exposición de fotografías de Nélida Harracá que ilustra este libro.  Participó en Salta, Argentina, en el XI Congreso de Poetas, Narradores y Ensayistas de Gente de Letras y en Mar del Plata en “Maratónica Poética” . En los próximos meses presentará ensayos y nuevos poemas en Comodoro Rivadavia, Chubut; en Victoria, Entre Ríos y en Santa Fe.
Actualmente es responsable de la difusión de la imagen de Buenos Aires en el interior y el exterior de Argentina e integra el equipo de prensa de la Subsecretaría de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Es agente de viajes e integra con su esposo, Enrique Abad, una empresa de turismo desde hace 30 años.

 

LOS SECULARES TESOROS DE OLINDA Y
RECIFE Y EL CARNAVAL OFICIAL

Por MM

 Monasterio de San Benito en Olinda Fachada del histórico
Monasterio de San Benito en Olinda

Olinda ha sido declarada por la UNESCO “Patrimonio de la Humanidad”. Esa declaración no incluye a sus habitantes, personas magníficas y amables si las hay, sino que ha tomado como base sus magníficos tesoros arquitectónicos y plásticos, muchos de los cuales – como en su vecina Recife – han sufrido en tiempos pasados, el ataque vil de algunos seres humanos. Por lo que advertí durante mi visita, es que el pueblo de Olinda ama a esos monumentos que hoy, por hoy, constituyen su única fuente de trabajo como guías turísticos.

Esta villa constituye una bellísima experiencia y será más bella si se restauran los hermosos templos y conventos, se organizan como museos y no se los convierte, como proponen algunos funcionarios de turno, los mismos encargados de velar por su integridad histórica, en hoteles de turismo. ¿Se imaginan a Notre Dame convertida en un hotel de  cinco estrellas?


Primero, Recife

Al aeropuerto internacional de Recife se llega desde Washington DC. vía Miami, Sao Paolo, San Salvador de Bahía.

Recife tiene buenos hoteles, pero no todo el personal domina otro idioma aparte del portugués. Son muy correctos. Insista y será atendido en algún idioma parecido al suyo. Nos alojamos en el Atlante Plaza: muy buena atención, con las limitaciones señaladas. Buena comida, buen servicio en general. Tiene que disculparlos: el room service puede servirle vino tinto helado.

Calzada de por medio, se halla el Océano Atlántico. Un cartel advierte:”Peligro. Tiburones”. A pesar de él, algunos chiquillos retozan en el agua.


Las excursiones

En la administración del hotel, reservé un paseo matutino por la ciudad. La cita era a las 8.30 de la mañana. Como habían pasado las 9 y nadie me había buscado en el vestíbulo del hotel, acudí al escritorio de la compañía de viajes Pontestur, ubicado en el mismo hall del Atlante Plaza creyendoles responsables de la falta. Una joven de nombre Andrea aclaró que el contrato lo hizo la administración del hotel con otra empresa. Ante mi insistencia, me dio la solución: Walter, taxista, me conduciría a los sitios de mi interés.

Quise visitar el antiguo Cementerio de Santo Amaro. En torno a la necrópolis hay una colorida feria de flores y comidas, con música como para alegrar a los muertos. Dentro, transitamos por callejuelas pavimentadas y otras de tierra. Al lado de tumbas antiguaslas hay recientes. Una sola tumba estaba cubierta de flores frescas: es la de “La Niña sin nombre” a la cual se le asignan facultades milagrosas.

En un cruce de caminos encontramos un voluminoso catafalco de mármol con la siguiente leyenda grabada a cincel: “O que la gente lleva de vida es la vida que la gente lleva. MAIA E. OLIVEIRA 05-9-37/ 27- 12-02”.

Según Andrea, la traducción sería: “Solo llevas para la otra vida, lo que viviste en tu vida”.


La ciudad vieja

La parte vieja de Recife es sorprendente: en la Rua Do Bom Jesús –que entre 1636 y 1654 se llamó Rua Dos Judeus – se halla reconstruida la primera Sinagoga de las Américas, cuyo nombre puede leerse en la fachada del templo: SINAGOGA KAHAL ZUR ISRAEL.

Cuando fueron deportados en 1654, la sinagoga fue demolida, y sus fieles se radicaron dn New Cork, dando origen a la primera y mas numerosa congregación judia del mundo. Las excavaciones permitieron reconstruir el sitio exacto donde se realizaba la ceremonia del Mikvah, el baño ritual de la purificación. El público puede visitarla de lunes a viernes de 9 a 17 y los domingos de 15 a 19. Por cualquier duda, conviene llamar a los teléfonos 32 24 21 18 o 32 24 21 28.

Tengo la impresión que las autoridades de Recifes están más preocupadas por las guerras intestinas y el carnaval, que por la restauración de sus obras arquitectónicas, bellísimas por cierto y por su pasado esclavista y la liberación de sus esclavos. No se ilusione por visitar el Museo de Abolucion, Centro de Referencia Cultura Afro-Brasileira. Cuando no está cerrado, solo pueden verse dos o tres salas muy pobres. De todos modos, puede consultar al teléfono 32 28 30 11 de 9 a 12 y de 14 a 17.

El Museo Franciscano de Arte Sacro, ubicado en la Rua do Imperador Dom Pedro II s/número (teléfono 224 0530), abierto de segunda a sexta-feira de 8 a 11.30 y 14 17 y los sábado, de 8 a 11.30, se exhiben tallas en madera de gran valor – entre ellas una cabeza de Cristo- en su gran mayoría provenientes del siglo XVII. Empero, la máxima expresión de belleza, armonía y exhuberancia es la Capilla Dorada, que comenzó a construirse en 1696. Es una preciosa talla en cedro, en estilo barroco, recubierta con gruesas láminas de oro que, según la versión popular, pesan, en total, 112 kilogramos de oro puro.


La Catedral de San Pedro

A unos quinientos metros, atravesando un gran patio adoquinado, donde, según referencias, antes habían instalado juegos para niños, se alza, soberbia, la Concatedral de San Pedro dos Clérigos. Fundada en 1782, es una réplica de Santa María Mayor de Roma. Su altar mayor, donde se ve la imagen de San Pedro Papa, está realizada en jacarandá labrado y el pulpito es una entalladura revistada en oro. El techo, artesonado, parece realizado en mármol de Carrara. Empero, se trata de nogal, traído de Portugal y labrado con manos lugareñas. Tiene las armas del escudo de San Pedro y las imágenes de los doce apóstoles y los cuatro evangelistas.

Enfrente, se halla el Anticuario San Pedro, que atiende Negia de Luiz (teléfono 96 45 3418).

Hay otros templos valiosos como la Iglesia de Nossa Señora do Rosario dos Pretos, en proceso de restauración, y la Iglesia de Nossa Señora do Rosario de Homes Pretos, construida en el siglo XVIII por esclavos negros, hoy en ruinas.

No deje de visitar el Mercado San José, que es una fiesta de colores y aromas. Afuera, cercando en parte la Basílica del Carmen, y bordeando todo el edificio, están los frutos y las flores de la región.
Dentro las artesanias de todo tipo y jaez.


Olinda, linda de verdad

Olinda es bella para caminarla, aun cuando algunas de sus calles son tan empinadas, que mas vale transitarlas en un automotor. Olinda, Patrimonio de la Humanidad, fue fundada en 1535 sobre la colina que se erige al Norte del Rio Beberibe, entre la costa y las plantaciones de azúcar.
Hay una calle empinadisima, utilizada por todos los transportes de turistas para llevarlos a la cima y admirar desde allí, el río, el mar, la villa y los antiguos templos y conventos.

Allí están la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, ls Iglesia de la Misericordia, la de San Juan, la de Nuestra Señora de Amparo y la del Senhor Salvador do Mundo, donde se halla sepultado, en el piso, frente al altar mayor, el combativo defensor de los pobres, monseñor Helder Cámara, arzobispo de Recife y Olinda, quien falleció el 27 de agosto de 1994.

Siguiendo la caminata, llegará al Seminario de Olinda y a metros, frente a la plaza donde bellas muchachas ensayan sus danzas de  carnaval, está el Mercado Ecológico. Vale la pena visitarlo y llevarse algunos souvenires.

No puedo omitir al Convento de San Francisco, construido en 1572, alberga la Capilla de Santa Ana, la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves (¿?) y la Capilla de Santa Anna.

Podría seguir enumerando los templos (22 en total) pero hay uno en especial al cual recomiendo asistir a la misa de los domingos. Se trata del Monasterio y la Basílica de Sao Bento, (San Benito), teléfono 34 39 2769,   construida en 1582. La capilla del coro es la más bella del Brasil. Los domingos, como dije, se oficia la misa con cantos gregorianos Los dias comunes, puede oir música de cámara ejecutada por maestros jóvenes y talentosos.

En el altar mayor está San Benito y a su izquierda, Santa Escolástica, nombre con el cual fue bautizada una hermana de mi abuela Toribia Vázquez Martearena.

Los guías dentro de los templos son jóvenes que aprendieron los detalles principales, pero sólo lo refieren en portugués.

Urge entonces: la creación de una escuela de guias bilingües
                       la creación de una escuela de artesanos
                       la creación de una escuela de restauradores
                       la creación de una escuela de vestuario

La humanidad habla muchos idiomas y no siempre conoce el portugués.
Porto do Galinhas

La visita concluyó con un viaje a Porto do Galinhas, un lugar paradisíaco, que fue el puerto convertido en el centro del comercio clandestino de esclavos después de la abolición de la esclavitud.

El nombre deviene de que cuando a los capitanes de los barcos se les preguntaba por el tipo de carga, decían “gallinas”, cuando en verdad transportaban esclavos.

Borraron todos los vestigios de esa vileza y ahora la gallina se ha convertido en un simpático símbolo de belleza y turismo.

Comimos unos pescados deliciosos en el restaurante  "Peixe na Telha", de las señoras Roseli y Nicoli, espléndidamente atendidos por su gerente y jefe de camareros, señores Miguel y Petruccio. Luego, visitamos las elegantes tiendas de los alrededores.

Finalmente me quedé horas contemplando el mar.

Agradecimientos

Si usted decide visitar Recife, puede confiar plenamente en

Andrea – Agencia Pontestur  (teléfono 55 81 3302 4917)
Walter- taxi   (teléfono 55 81 91 56 5289)
Ruben Soto
Manoel David y Rosiane Barreto 55 81 9166 0748
                                               55 81 34 63 9021

diversustour@hotmail.com
rdviagemeturismo@ig.com.br


Trinidad y Tobago

TRINIDAD PARA LOS NEGOCIOS,
TOBAGO PARA EL PLACER

 

Una vista de la playa de Tobago

Trinidad bien vale un Tobago. No le quepa la menor duda. Al llegar al aeropuerto Piarco Internacional de Port of Spain, la capital de Trinidad y Tobago, uno debe pedir un taxi autorizado en el stand correspondiente. Previamente, es bueno canjear su dinero por el local.

A mi tocó en suerte Mr. Selwyn Thomas (taxi stand (868) 669 0282 y su teléfono particular es el (868) 662 6552), un buen conocedor y con amena conversación, pues el viaje hasta la zona de los buenos hoteles, que en las horas de la noche dura 15 minutos, en las horas pico tarda una hora y a veces hasta una hora y media.

En los hoteles, el personal habla el inglés y, ocasionalmente, puede encontrar algún empleado que hable su idioma. Me alojé en el Crowne Plaza Trinidad (Wrightson Road and London St., al Sur del aeropuerto). Me atendió un incompetente recepcionista y luego de quejarme a su manager, otra persona asumió me atención. Primera norma: si no lo atienden bien, quéjese al superior más inmediato.

Tuve la suerte de que una de las telefonistas me conectara con la señora  Gil Minora, oriunda de Venezuela, quien se desempeña en la administración del hotel. A partir de ese momento y gracias a su mediación, la atención mejoró muchísimo.

Por aquel tiempo, la oficina de Turismo gubernamental estaba en plena transformación. Llamaba a distintas horas y me atendían distintos funcionarios que se desempeñaban interinamente en ese cargo.

Finalmente me ofrecieron una cita con la bellísima señorita Sankar Singh, quien me llenó de folletos y me dio buena información sobre lo que podía ver en Port of Spain en las pocas horas de mi estancia: Saint Joseph, la primera iglesia, el gran monasterio de Mount St. Benedict y la Catedral. La oferta era mayor, pero me aclaró que necesitaba mucho mas tiempo. Hablaba en correcto español y se había graduado en una carrera periodística, así que le agradecí su recepción y me marché deseándole mucho éxito en sus funciones.

Ahora, en momentos de editarse esta nota, la información oficial ha mejorado notablemente y es confiable. (Oficina, etc.)

La temperatura media es de 29 grados centígrados. La población está compuesta por descendientes de africanos, hindues, chinos, sirios, libaneses y algunos europeos. Por eso hay muchos templos para los distintos cultos: católicos, protestantes, hinduistas, musulmanes, y otros de origen local.

La actividad comercial es febril y no menor la de las dependencias del gobierno de las islas.


Un hotel delicioso

Nos mudamos, previa reserva telefónica, al Coblentz Inn, (44 Coblentz Avenue, Cascade, Port of Spain, teléfono 868 621 0541 al 4) un hotelito que tiene una bien merecida fama de buena calidad y excelente atención. Muy recomendable.

Cada habitación está dedicada a una actividad de principios del siglo pasado. Nuestro dormitorio era la réplica del existente en la casona del administrador de una plantación. Baño privado, excelentes jabones, deliciosos y aromáticos frasquitos con shampoo, buena heladera, un microondas, toallas perfumadas, un buen televisor y un aparato de aire acondicionado.

Pero las verdaderas estrellas del hotel eran sus comidas y bebidas. Cuando uno se registra debe reservar su mesa en el comedor, pues tanto al mediodía como a la noche, está completo.  La comida es sencillamente deliciosa. El chef es muy creativo y la bodega tiene vinos exquisitos.

Me divertí mucho una noche, pues había una pareja de tórtolos. El novio era idéntico a mi amigo Miguelito Torres Duggan. Hasta los mismos tics tenía.

El website de este hotel es    www.coblentzinn.com
el correo electrónico      coblentzinn@tstt.net.tt


Tobago, al fin

A Tobago se puede llegar por avión o por ferry. Este último opera entre Port of Spain  y Scarborough, Tobago. El viaje dura 5 horas. En avión, 15 minutos. Obviamente escogimos el avión.

Un amigo representante de la comunidad europea  en Washington DC nos dio los datos para pasar un día regio en Tobago. Debíamos tomar el ferry Lynx en Port of Spain, desembarcar en Scarborough, alojarnos en el Blue Haven Hotel (660 7500 o 660 7400), donde cada habitación es un estudio en azul,  o en el Kariwak Village Holistic Haven and Hotel (639 8442), ambos situados sobre la costa del océano Atlántico.
Nombraba dos restaurantes: en Scarborough, Blue Crab y en Bucoo, La Terrazza, Hostería con Cucina (639 8242), donde, me advirtió, “puedes comprar unos cigarros armados a mano por un cubano, que los hace tan ricos como los mejores del mundo”.

Cuando descienda del avion, no se quede con la primera impresión. La recepción no es agradable, al menos hasta hace poco. La oficina de turismo, un desastre. Cuando pedimos información sobre los hoteles que nos habían recomendado, dijo la empleada de turno que estaban lejos y que no tenían playas.

Nos aconsejó que salieramos y fueramos al Bucoo Nacional Park, que allí podiamos pasar el día y regresar a la noche para tomar el avion de regreso a Port  of Spain. Si seguíamos caminando, señaló, encontrarán otros hoteles. No nos gustó el parque. Caminamos y al salir tomamos la Shirvan Rd. En Stonehaven nos brindaban una habitación por trescientos dolares americanos con derecho a playa.

A esta altura de la mañana estabamos hartos y pedimos al recepcionista del hotel que nos consiguiera un taxi. Felizmente, llegó el taxista Alvin Benjamin (teléfonos 764-6401 y 742-3089) quien, al enterarse de nuestros propósitos, nos fue mostrando por la costa caribeña de la isla, los distintos hoteles y playas.

Decidimos quedarnos en el Rex Turtle Beach Hotel, quien tenía una playa linda, habitaciones cómodas y bien refrigeradas, con baño privado, buena comida y vinos norteamericanos, europeos y chilenos. Don Alvin nos propuso regresar a buscarnos a las 6 de la tarde, para que pudieramos pasear un poco antes de regresar a la aeroestación.

Para los que gustan seguir sus viajes en los mapas, la ubicación exacta del alojamiento es cerca de la intersección de la Sirvan Rd. con la Plymouth Rd.

Después de cambiarnos e higienizarnos en nuestra habitación, almorzamos en el restaurante y nos fuimos derechito a la playa. Un señor que trabajaba el cuero con habilidad, me ayudó a colocar las  “beach chair” debajo de una sombrilla de paja. Se presentó como “Henry, The Lethelier”.

La gente que pasaba por su taller ubicado debajo de una sombrilla y una palmera paralela, lo saludaba con afecto o se detenian a admirar los cinturones, carteras, ojotas, portamonedas y otros elementos elaborados en el curso del día. Era rápido con el cuchillo y trenzaba los tientos como mis paisanos argentinos cuando armaban su lazo.

Pronto comenzamos a charlar. Hablaba un poco el español. La arena, semejante a los granos de la azúcar morena, estaba ardiendo a esa hora y el agua del mar tibia. Tras un chapuzón, volví a mi silla y me quedé semidormido.

Cuando desperté, apareció de repente un hombre robusto, quien tras decir “¡Oh, señor, usted necesita aloe!”, comenzó a pasarme el gel de esa planta, abriendo no sé cómo las hojas verdes de esa planta maravillosa. En verdad, sentí un alivio tremendo, pues me había quemado casi totalmente.

Sin que me pidiera nada le puse 7 dólares en el bolsillo de su remera verde. Sonrió y se marchó silenciosamente.

Agotado, me marché a la habitación y dormí una linda siesta hasta las 5 de la tarde. A esa hora, me bañé, cambié mi ropa y esperamos a don Benjamín, quien no había cobrado su viaje de la mañana.



La cucina es un poema internacional

Le pedimos a don Benjamín que nos llevara al restaurante “La Terrazza”  ( 196 Shirvan Road, 868 639 8242).  Nos dijo en el camino que era uno de los más famosos de Tobago. Lo atienden sus propios dueños: Stefano y Kisha Monti. Tiene dos amplios salones a la calle, sin paredes frontales. Uno, es el comedor. En el otro, hay un mostrador con las principales revistas del mundo, donde, por supuesto, publican entrevistas o dan referencias de esta casa exclusiva.

Gentilmente, don Stefano, un hombre joven y vital, quien se expresa en inglés e italiano, nos indicó que solo podían comer los que reservaban su mesa con 24 horas de anticipación. Me fulminó con la mirada cuando le dije si no podía probar al paso alguno de sus platos. “Signore, esa no es una forma de comer”.

De recuerdo, me traje el menú de ese día, que transcribo textualmente:

                            La  Terrazza

                  “La Terrazza é il punto d’incontro
                  tra la buona cucina Italiana
                  un pó di creativitá
e materia prime di alta Qualitá.”

“La Terrazza
is the convergene of
good Italian food,
a little creativity and the
finest ingredients on the market.”

Stefano e Kisha Monti

Mangiare e uno dei Quattro scopi della vita umana: ma quail
Siano gli altri tre, no l’ho mai saputo.

Eating is one of the four objectives of human life: but what the other three are I have never known.


                            Montaigne

La tartare di salmone
Marinato all’ aceto balsamico di Modena
Olio extravirgine d’oliva e spremuta di lime

Salmon Tartar
Marinated in balsamic vinegar,
Extra virgin olive oil and lime juice

Il tortino di cogliola del Mediterraneo
Unita alla patate e al burro di maggiorana,
prezzemolo e limone.

Mediterranian Sole with potatoes in maggirana butter
Parsley and lime.

Fettine di bresaola della Valtellina,
Scaglie di Parmegiano Reggiano, olio
Extra virgine del Garda e spremuta di lime tropicale.

Slices of Valtellina bresaola,
Flakes of Parmigiano Reggiano,
Garda extra virgen olive oil and lime juice.

Carpacio di salmone e sedano croccante.

Thinly sliced North Sea salmon olive oil and lime with celery.

I cannelloni della tradizione

Traditional cannelloni

I panzerotti al ripieno di zucca e caprino
In salsa de burro e salvia.

Goat cheese and pumpkim panzerotti
in a butter and sage sauce.

Il Piatto del Giorno
Chiedi il piatto del giorno

Ask for the plate of the day

Tagliere di formaggi

Cheese plate


                                        Dolci

I dolci del giorno

Desserts of the day.


En su “bussines card” Stefano Monti, escribió: “Italian food in a casual Caribbean Atmosphere”. Tiene razón. Solo elogios he oido de “La Terrazza” de los grandes gourmets amigos y otros que no lo son.

Una sorpresa más

Tal como me lo anticipara mi diplomático amigo de Washington DC, en una casilla contigua al restaurante, en el mismo predio, don Ciro Eladio Brito Gómez, arma cigarros de hoja a mano. Los hace desde su niñez en Cuba y en Tobago hizo famosa su marca Tavaco.

Don Brito Gómez tuvo la gentileza de dedicarme la caja de cigarros que le compré. La guardo como un recuerdo magnífico de un cubano mundialmente famoso, sencillo y amable, que con sus manos ha fabricado cientos de miles de esos aromáticos, especiales ejemplares, tan buenos como los mejores del mundo.

Algún parentesco pareciera unir a los Monti con don Brito Gómez, al menos un parentesco de buena fama universal.

 
 
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