AÑO IV - WASHINGTON DC.,ESTADOS UNIDOS - Junio 30, 2007
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Tradiciones DON SILVANO:
"En la década del '50, mi abuelo, Silvano Rojos, compró estas tierras y fue pionero en turísticas Fiestas Gauchas del campo bonaerense,", se entusiasma Rodrigo Lisiardi quien con su padre, Carlos y su hermana Julieta, licenciada en Administración Hotelera, conforman una empresa que emplea a 16 personas en gastronomía, 4 administrativos, 3 secretarias y 6 personas de seguridad y Jessica, la esposa de Rodrigo que controla, solícita, el economato. Todos, con una filosofía de cercanía, atienden la Estancia Don Silvano, establecimiento decorado con un criterio ecléctico, ubicado a 87 Km. de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Desde una amplia y blanca sonrisa y una atenta mirada celeste, que no esconde sus ancestros piamonteses, napolitanos e irlandeses, y no se pierde detalle del funcionamiento del entorno, el joven empresario explica los avances de esta estancia, ubicada en pagos de Exaltación de la Cruz, más precisamente en Capilla del Señor y con más precisión aún, cerca de la Estancia de José Hernández: arbolado predio adquirido por el autor del Martín Fierro y donde escribiera la segunda parte de su mundialmente conocido libro gauchesco. (Dicen los que saben que se quedaba 15 días escribiendo, tomaba una volanta para ir al pueblo a buscar previsiones, enviar correo, distraerse y luego volvía a la soledad de su creación.) "Mi padre, heredó de mi abuelo, sobrino nieto del almirante Irizar, la fascinación por el campo. Y mejoró el viejo proyecto que arrancó en la década del '50: arregló la Caballeriza para alojar a quien deseaba pernoctar, conformando cuartos con baño y construyó el picadero con techo de paja para un mejor manejo de los animales. También edificó el comedor que ahora se amplió, y tiene capacidad para atender a 600 personas", continúa Lisiardi. El bucólico lugar recibe a los visitantes en una matera de adobe ( lugar donde la peonada tomaba sus mates mañaneros) con empanadas, vino, gaseosas y jugos. Y luego... ¡ a disfrutar! "
El programa está pensado para que cada 20 minutos la gente haga algo diferente", sigue explicando. Así, al lado del picadero, se comienza por ordeñar y ensillar caballos; luego se pasea libremente observando los tractores y máquinas sembradoras de finales de 1700 apostados en los alrededores; el almacén de Ramos Generales asentado en un vagón, con toda clase de abalorios, mates, ponchos, carteras, bolsos, bombillas y un sinfín de adornos que no superan los precios de la calle Florida; la panadería, donde también se compran chacinados y dulces; la remozada caballeriza devenida en hotel; el museo gauchesco donde hay herramientas y objetos antiguos tanto de uso rural como del quehacer doméstico del gaucho: carruajes, maquinarias y herramientas de campo. Y el casco, de corte victoriano, con una sala de estar con aire francés, cuadros valiosos, un espejo ( de los que se usaban para que se miren los caballos de carrera),candelabros, un bar con mesas que son ventanas con pies de máquinas de coser y sillas y sillones de estilo Tudor, español, colonial o provenzal, una desgranadora como mesa de apoyo, una fonola, por contar algunos detalles. Hay lugar para 80 personas en 23 habitaciones cómodas. Los cuartos, de ventanas amplias, ofrecen el horizonte como especial paisaje y las 20 has sembradas, las otras tantas con caballos (50) y vacas( 1.200) que disfrutan su querencia; la huerta, el gallinero, el corral de los cerdos, los faisanes que muestran su señorío; el bosque de acacias, o el perfil de un pequeño lago, afluente del Luján. A caballo, en sulky. carruajes o tractor, se puede pasear por todos lados con un sentido total de libertad, en estas 300 hectáreas de campo. O disfrutar de la pileta mientras se otean los ombúes, las casuarinas, los sauces, los eucaliptos y paraísos. Las piletas son dos: una sólo de uso del pernoctante; la otra para todos. Y canadienses, norteamericanos, chilenos, rusos, mexicanos, suizos, suecos, colombianos, ecuatorianos y argentinos parten hacia la vista de carreras de destrezas criollas: cuadreras, sortijas, manseambre ( pasos circenses de un búfalo y una yegua), toma de riendas, slalom de caballos, movimiento de tropilla, boleada del ñandú... los extranjeros ¡felices!, los argentinos también, pasan el día y pagan menos que en Puerto Madero. Ahora, retrocederán hasta el almacén de Ramos Generales, tomarán mate cocido con tortas fritas y volverán a los hoteles o sus casas, divisando en las cercanías a Capilla del Señor, donde el alma de Martín Fierro se mece, dicen, cuando el pampero sopla en este pago bonaerense intrépido y tranquilo.
El que se queda en Don Silvano, comerá por las noches, en el Casco, una picada de conservas caseras ( berenjenas, ensalada de pollo de granja, ajíes rojos asados, croquetas, ensalada rusa y alguna brocheta para salvar los ancestros de los Lisiardi) y luego... ni qué hablar, las pastas caseras con todo tipo de salsas esperan al comensal que , a esta altura, apurará algún tinto argentino, quizá malbec, antes de gustar la placidez doméstica de un paseito a la luz de la luna, mientras el aire vibra y la noche quieta sosiega las almas de los más atribulados. Como resuelven sus conflictos los Wichi*
Entrevista a FAUSTO ALTAMARINO, cacique wichí "Como hacen justicia los paisanos" - ¿Cómo resolvían los wichís sus conflictos antes del contacto con el blanco? Antes en aquel tiempo no teníamos ejército no teníamos gendarmería no tenemos policía pero ¿Por qué andaba bien la comunidad?... El mundo blanco tiene sus leyes, sus abogados pero cada vez está peor, pero por qué ellos no solucionan sus problemas. Si para ellos no sirve para nosotros menos. Por eso nosotros decimos que no nos sirve su justicia porque tenemos nuestras costumbres y eran muy sanas, tenemos una forma de solucionar nuestros problemas. Y esa forma no es personal, de cada individuo, sino que es de toda la familia. - O sea ¿no es el individuo ni la comunidad la que resuelve los problemas de los individuos? No, es la Familia. Se reúne la familia de la victima o afectada con la familia del que ha causado el daño y ahí se le dice con qué cosa deben pagar por el daño causado. Deben pagar lo que la familia afectada le pide. En el caso de la violación de la hijastra, primero te digo que para nosotros no existe esa idea, directamente no es la hija del hombre. Es hijo de otro. Es daño lo que hace, seguro, pero la idea no es como la de Uds. que es "como su hija". No sabemos eso de hijastra. Nosotros decimos, este no es mi hijo, así que si yo quiero puedo casar con esa persona, porque no es nada mío. Esa es la ley nuestra. Si yo la quiero, y ella me quiere entonces podemos casar. - En el caso que tuvo tanta difusión de la niña que tuvo un hijo con el marido de la madre y que fue acusado de violación ¿cómo se ve ese caso desde la comunidad y cómo se resuelve ese conflicto? La edad que decía el documento no es la verdadera. Vos sabés bien que nosotros no anotamos a los chicos apenas nacen, estamos lejos, estamos en el monte, no hay plata, bueno muchos problemas. Se anota cuando puede. Y más adentro monte adentro a veces no se anota nunca o ya muy grandes recién sacan documentos. Entonces cuando la mujer tiene su menstruo en mi cultura ya es una mujer, deja de ser niña. - ¿Cómo hubieran resuelto de acuerdo a sus costumbres esta situación? En este caso la chica que dice ha sido violada tiene su madre, pero ella tiene otra familia (la del padre) que es también su familia que la apoya y el hombre acusado también tiene la de el. Entonces la familia de la chica enfrenta a la familia del muchacho. Las dos familias se reúnen y ahí una dice, Tu hijo, o tu sobrino me ha daño a mi familia, a mi sobrina o mi nieta, nosotros queremos que nos arreglen, ustedes deben pagar, si no quieren está bien, si no, está bien, pero van a tener problema. Te doy plazo por una semana. Entonces misma familia de ese muchacho lo apoya también porque no quiere estar mal. Puede decir, necesito una escopeta y el muchacho no tiene, pero toda piensan de donde sacarla, pero la tienen que conseguir y la familia lo ayuda a encontrar una escopeta porque hay que encontrar. Dice necesito cuatro caballos, o diez chanchos o necesito diez chivos y el otro dice, es muy caro pero la familia se preocupa por conseguir porque no quiere andar mal. - O sea, vos decís que toda la familia le ayuda a resolver el problema y paga la deuda para reparar el daño causado. Bueno, llega el día y va solo pero el tipo está atento y dice; bueno vamos a arreglar tal día. Vienen y el culpable está sentado ahí y dice ahí tengo la cosa, llévela, y la otra está mudita y no se hablan porque hay bronca pero lo acepta y se lleva la cosa. Se terminó el problema. - ¿Y en caso de muerte o sea de una falta muy grave cómo se resuelve? En este caso lo maldice. Por ejemplo el me mató mi hijo yo no puedo matarlo pero tengo que buscar otra forma. _ ¿De qué, de matarlo? Sí, pero de otra forma, que es secreto y lo maldigo. - ¿la maldición cómo se pronuncia para que tenga PODER y se cumpla? No importa el tiempo. Pero la maldición se cumple. - Entonces no se maldice a cualquiera No, y no se pronuncia. Es por dentro que se pronuncia. Por eso el paisano tiene sus costumbres. Cuando se enoja no dice nada, de afuera no se ve nada, pero adentro. Por eso cuando ve a los políticos no dice nada, pero adentro tiene mucho odio. - Y cuando lo maldice, no hay arreglo de prenda. No, ya no hay. - He leído en alguna crónica que "La Venganza" era la justicia del indio, y que era el sistema de justicia corriente, que dices de eso. La venganza es la muerte. - En los últimos tiempos una serie de casos de violaciones de niños por aborígenes de su misma comunidad ha puesto en tela de juicio su sistema de valores, ¿cuál es tu opinión sobre estos hechos?, ¿Pasaba antes? Antes no pasaba eso, no se de un caso antes. Nunca antes hubo ese tipo de problemas. El que hace eso antes directamente se lo liquida. - Pero yo he visto caso donde el tipo está libre o en la cárcel. Es ahora eso, y son gente rebelde. Pero el arreglo depende de la familia. El hecho está muy mal. - Y ese sistema ¿sigue funcionando actualmente en las comunidades? Sí. Te cuento que hace dos años atrás mi hija se ha enamorado de un tipo que no es conveniente. La madre me dice, tu hija está mal. Entonces yo hablo con ella. El tipo que yo se usté está andando yo conozco ha tenido varias señoras varios hijos, no metá. El te va a enseñar cosas malas. Nada más. Es un consejo. Pero mi hija sigue. Y yo no puedo castigar a mi hija porque la quiero. Está mal lo que hace mi hija pero tengo que tragarme. Al tiempo pasa esto. El muchacho tenía una hermana que tiene un hijo de cuatro años y se enfermó y se muere en el camino antes de llegar al hospital. Entonces la familia de esta mujer nos toma por culpables porque mi hija se ha metido con este hombre, entonces yo tengo que pagar, hacé de cuenta que mi hija ha matado a ese niño. _ ¿Y has pagado la deuda? Si, ellos vinieron y han dicho; Nosotros necesitamos colchón y cama. Y bueno hay que pagar porque no queremos tener problemas. - Fausto, yo he leído y escuchado algunas veces que todavía se cobra la afrenta con la venganza, dando muerte al otro o a alguien de su familia. Sí, eso existía, pero en este tiempo no tanto, ya no porque la gente tiene miedo a la Justicia del blanco; a la justicia le importa todos, pero a nosotros no nos importa, en nosotros se arregla por familia. Por eso nosotros estamos mal, porque estamos pensando que la sociedad blanca es mejor, pero ha sido peor que nosotros. Las cárceles están llenas, están dos tres años y salen a la calles, y están peores todavía. Entonces yo pienso, la sociedá blanca está mal lo que hace. Lo que tiene que hacer es que sea arreglo personal. Las costumbres de nosotros son otras. Es bravo, tenemos que pagar lo que la otra familia pide o se castiga con la "maldición" hasta que se muera. Nada más. *Lic. Marta Juarez (www.nortedelbermejo.com.ar) Tartagal, Salta, Argentina: Soy antropologa y poeta. Escribo narrativa también. Me gusta la fotografía, conocer lugares, la gente y su cultura. maiamartar@hotmail.com, maiamartar@gmail.com *Wichí Distribución geográfica y su propio crecimiento demográfico se desplazaron hacia el norte del Bermejo y hacia el sureste de la región chaqueña. Su antigua proximidad con el límite de las etnias ándidas les aportó rasgos culturales característicos, como la monogamia, la posesión de territorios por parte de familias (grupos restringidos de parentesco) y una incipiente agricultura con acumulación de excedentes que favoreció relativo sedentarismo. Hacia inicios de 2006 los wichí habitan principalmente en el este de Tarija, en Bolivia y en el Chaco Salteño (en el noreste de la provincia argentina de Salta). Existen además asentamientos en el oeste de las provincias argentinas de Formosa, Chaco y en el extremo noroeste de Santiago del Estero y en el área chaqueña del Paraguay. Idioma Sociedad Alimentación Los ciclos de obtención de recursos alimentarios significaron que organizaran su calendario de un modo circular: el inicio de año (okä nek' chum) se celebraba ritualmente en el tiempo que corresponde al mes de agosto; desde ese inicio de año sucedía la estación llamada nawup ("luna de las flores"), luego le seguía desde noviembre la yachup ("luna de las algarrobas"), tras ésta a fines del verano austral venía la estación lup ("luna de las cosechas"), siguiéndole la fwiyeti(up) ("luna de las heladas") *Como entre muchos otros pueblos cuyo modo de producción ha sido hasta hace poco principalmente el cazador-recolector la situación ecológica de interdependencia con los animales es tal que los wichi suelen darle el calificativo de "hermanos" a los animales. Sus utensilios y artefactos eran principalmente de madera (por ejemplo los "palos de labranza" que mantenían alguna semejanza con las llakta de los pueblos ándidos), aunque realizaban obras de cestería, cerámica, piedra pulida y textiles como las yika o bolsas de caraguatá (Bromelia hieronymi también conocida como chaguar) muy usado para confeccionar sus elegantes morrales y bolsos llamados yiska. Religión Historia] Situación actual] Ecuador, Machala: Los niños indígenas de El Oro aprenden a preservar su identidad
Los inmigrantes indígenas residentes en Machala, señala El Comercio, de Quito, Ecuador, no quieren que sus hijos pierdan su identidad. En la capital orense, Machala, coexisten numerosas e influyentes comunidades indígenas como los puruhaes, otavalos, panzaleos, guarandas y, en menor grado, los amazónicos, sobre todo de la comunidad shuar. Todas ellas guardan sus tradiciones, unidas por el quichua. En la ciudad, tres centros de educación intercultural acogen a los hijos de los inmigrantes indígenas. Algo más de 250 pequeños aprenden allí a identificar y a mantener la identidad de las comunidades a las que pertenecen sus padres. Aunque la mayoría de los estudiantes nació en El Oro, los niños manejan un rudimentario conocimiento de su lengua. En el centro Sumak Yachana Wasi, donde actualmente se educan 24 alumnos, las clases sobre el origen del quichua, cálculos andinos o ciencia andina se mezclan con nociones de computación, inglés, música, bellas artes y formación de valores. A los más pequeños se les enseña juegos didácticos, formación de valores y culturas andinas: cómo se regía el modelo del Tahuantinsuyo, sus hechos, los procesos de las culturas vividas, el aporte de los líderes indígenas históricos..., explica Alberto Pilataxi, director del centro Sumak Yachana. Para este maestro, las comunidades necesitan recobrar su cultura y mantener su cosmovisión. A los centros interculturales, los pequeños llegan con nociones básicas de la lengua de sus padres. Lo hablan (el quichua); sin embargo, no saben leerlo ni escribirlo. Es lo primero que les enseñamos, enfatiza Pilataxi. Este profesor, quien pertenece a la comunidad Puruhá, en Chimborazo, comparte las clases con otros dos docentes en un local a medio construir en el que la división de las dos únicas aulas se da por la oposición de los pupitres. Los niños reciben clases teóricas y prácticas combinadas con visitas programadas a distintos lugares de la ciudad. Con dos años lectivos en el centro, Carlos Pilco, de 10 años, se enorgullece porque ahora sabe contar en quichua. También aprendí a hacer barcos (de papel), dibujos y los deberes, dice el pequeño con un leve acento costeño. Los padres de Carlos, de la comunidad Puruhá, habitan en el barrio Dos Bocas, un sector deprimido de la capital orense. La mayoría de los inmigrantes indígenas reside en sectores marginales de la ciudad. Incluso, barrios como el 19 de Noviembre surgieron como producto de esta inmigración indígena. Actualmente, dicho barrio se encuentra habitado en su mayoría por indígenas provenientes de comunidades de Chimborazo. Entre los niños existen muchos casos de desnutrición y dolencias gástricas. Hay poco acceso a los servicios básicos, indica Pedro Saquibay, técnico del área de Salud Indígena de la Dirección de Salud de El Oro. Pilataxi confirma que muchos niños indígenas llegan al centro con una deficiente nutrición. Por eso aquí a los niños se les da una colada. A los padres, en cambio, se les recomienda, entre otras cosas, que preparen a sus hijos aguas medicinales. En el centro intercultural Armagedón, el más antiguo de su tipo en Machala y en el que se instruye a 150 niños, las clases sobre identidad son acompañadas con educación cristiana. En este plantel no solo les enseñamos el quichua, también les instruimos en valores, precisa Mariano Uñay, director del establecimiento. De los tres centros de educación intercultural -que también acogen a varios niños afroecuatorianos-, dos están funcionando en el barrio 19 de Noviembre, sector donde habita el 50 por ciento de los indígenas residentes en la ciudad, según datos del Área de Salud Indígena de El Oro. En el caso del centro Sumak Yachana Wasi, su funcionamiento es financiado en parte por la Corporación de Desarrollo Intelectual de los Pueblos Originales, y por las matrículas. 1 600 inmigrantes En Sumak Yachana Wasi, los niños son agrupados por nacionalidades en algunas materias para facilitar el aprendizaje. Las clases son en ciclos de cinco meses: abril-agosto y octubre-febrero. Hasta hace dos años había en El Oro algo más de 1 600 inmigrantes indígenas. El 60 por ciento habita en Machala, según una encuesta del Área de Salud Indígena de la Dirección de Salud de El Oro. La actividad de los indígenas se centra en el comercio informal. Muchos se destacan como dirigentes locales y provinciales. |
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