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AÑO IV - WASHINGTON DC., ESTADOS UNIDOS -
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El
cielo se está cayendo: los investigadores de la
NASA están extrayendo antiguos datos sísmicos
del Apolo
Por Dr- Tony Phillips
(Traducción Patricia
González) |
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| En la Luna,
el cielo se está cayendo.
"Cada día, más de una tonelada métrica
de meteoritos golpea la Luna", afirma Bill Cooke de la
Oficina del Medio Ambiente sobre Meteoritos del Centro Marshall
para Vuelos Espaciales. Literalmente se caen del cielo, en todas
las formas y tamaños, desde motas de polvo de cometa
a asteroides verdaderos, que viajan hasta 161.000 kilómetros
(cien mil millas) por hora. Y cuando golpean, no se desintegran
en la atmósfera de un modo inofensivo como ocurriría
en la Tierra. En la Luna sin atmósfera, los meteoritos
golpean el suelo.
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| Foto:
La superficie de la Luna está salpicada de cráteres
de impacto.
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Los astronautas
del Apolo no se preocuparon nunca de estos proyectiles. La Luna
tiene un área de superficie aproximadamente similar al
continente de África. "Si extiendes los impactos
sobre un amplio terreno, la probabilidad de ser golpeado es
muy baja", dice Cooke. El hecho de que los astronautas
no estuvieron mucho tiempo expuestos, también ayudó:
Sumando todas las misiones del Apolo juntas, estuvieron en la
superficie lunar menos de dos semanas. "Las probabilidades
de ser golpeados durante tan corto período de tiempo
fueron de nuevo muy bajas".
Pero ¿y la próxima vez? De acuerdo
con la Visión para la Exploración Espacial, la
NASA estará enviando astronautas de regreso a la Luna
para quedarse más tiempo y construir bases más
grandes (es decir, objetivos más extensos) de lo que
los astronautas del Apolo hicieron. Las probabilidades de que
algo valioso sea golpeado aumentarán. ¿Debería
la NASA estar preocupada?
Esto es lo que Cooke y la colega del Centro
Espacial Marshall, Anne Diekmann están intentando descubrir.
La verdad es que, "realmente no sabemos
cuántos meteoritos golpean la Luna cada día",
dice. "Nuestras mejores estimaciones provienen del 'Modelo
Estándar de Meteoritos', que la NASA usa para evaluar
los riesgos de la Estación Espacial y del Transbordador
Espacial. "Problema: el Modelo Estándar está
basado principalmente en los datos de la Tierra; por ejemplo,
observaciones de satélite de los meteoritos que golpean
la atmósfera superior de la Tierra y observaciones de
meteoritos que vuelan a través del cielo nocturno. "El
Modelo Estándar podría no funcionar bien para
la Luna".
Para fines lunares, "necesitamos más
datos" dice Cooke. Afortunadamente, hay más datos.
Provienen del Apolo:
La información sobre la frecuencia y
fuerza con que la Luna es golpeada se encuentra en los datos
de cuatro sismógrafos colocados en la Luna por las misiones
del Apolo 12, 14, 15 y 16 durante 1969-1972. Funcionaron hasta
que la NASA los desconectó en 1977. Durante años,
los sismógrafos grabaron todas las formas de temblores
y sacudidas, incluidos casi 3.000 sismos lunares, 1.700 impactos
de meteoritos, y 9 naves espaciales estrelladas a propósito
en la Luna. Todos estos datos fueron transmitidos a la Tierra
para su análisis. |
Arriba: Buzz
Aldrin coloca un sismómetro en el Mar de la Tranquilidad.
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"Aquí
está lo interesante", dice Cooke. "De los 12.000
eventos registrados por los sismómetros, menos de la
mitad han sido atribuidos a fenómenos conocidos. Hay
miles de temblores causados por... nadie sabe qué".
Tiene una corazonada: "Muchos de ellos
podrían ser impactos de meteoritos".
"Los científicos del Apolo eran
muy inteligentes", dice Cooke, "pero no tuvieron la
ventaja de los computadores modernos. Nosotros sí."
Cooke y Diekmann están ahora cargando los antiguos datos
sísmicos en compuatadores del MSFC donde pueden llevar
a cabo cálculos digitales a velocidades imposibles hace
30 años, probando rápidamente nuevos algoritmos
para descubrir impactos previamente no reconocidos".
Esencial para el análisis son los nueve
impactos hechos por el hombre. "La NASA colisionó
deliberadamente algunas naves espaciales en la Luna mientras
los sismómetros estaban funcionando", explica. "Fueron
las fases vacías de ascenso de cuatro módulos
lunares (Apolo 12, 14, 15 y 17) y las fases SIV-B de cinco cohetes
de Saturno (Apolo 13, 14, 15, 16 y 17)". Las ondas sísmicas
indican a los investigadores cómo debe aparecer un impacto. |
Onda sísmica grabada
cuando el módulo de ascenso lunar Apolo 12 colisionó
contra la Luna el 20 de noviembre de 1969. |
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| También, en 1972,
un asteroide de 1.100 kilogramos (2,400 libras) golpeó
la Luna justo al norte de Mare Nubium, el Mar de las Nubes.
Este fue un impacto importante registrado en las cuatro
estaciones sísmicas. "Cuando miramos la onda
sísmica de ese asteroide", dice Cooke, "vemos
que tiene las mismas características que los impactos
causados por el hombre —una buena señal de
que sabemos lo que estamos haciendo".
Cooke y Diekmann buscarán impactos
en las grabaciones sísmicas del Apolo usando como
referencia esas ondas conocidas. En teoría, deberían
ser capaces de distinguir temblores de objetos tan pequeños
como 10 centímetros (4 pulgadas), que pesen tan
poco como 1 kilogramo (2.2 libras). "Cuatro pulgadas
no parece mucho, pero viajando a velocidades cósmicas,
un meteorito de cuatro pulgadas puede causar un cráter
tan ancho como un escritorio".
De acuerdo con el Modelo Estándar,
tales meteoritos golpean la Luna aproximadamente 400 veces
al año —más de una vez al día.
(Imagínese un mapa de África clavado con
400 chinchetas). El conjunto de datos sísmicos
del Apolo puede analizar esa predicción y muchas
otras.
El análisis acaba de empezar. "Esperamos
descubrir muchos impactos", dice. Sin embargo, a
pesar de los números finales, su trabajo será
valioso. "Estamos desarrollando nuevos algoritmos
para encontrar impactos de meteoritos en los datos sísmicos".
Finalmente, Cooke cree que la próxima generación
de sismómetros será colocada en la Luna
y en Marte para monitorear los temblores e impactos; y
cuando los datos empiecen a surgir, "estaremos preparados".
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| Más
Información (en inglés) - More Information
(in english) |
| Explosión
en la Luna —(Ciencia@NASA) Los
científicos de la NASA observaron cómo
un meteorito de 5 pulgadas golpeaba la Luna y explotaba
en noviembre de 2005.
Experimento Pasivo Sísmico
(Passive Seismic Experiment): resumen
de los resultados —del Libro de
Consulta Lunar del Apolo (Apollo Lunar Sourcebook).
Sismos
Lunares —(Ciencia@NASA) La red
sísmica del Apolo descubrió un tipo
potente de temblor llamado "sismo lunar de
poca profundidad".
La Visión de la NASA Para la Exploración
Espacial.
La
Visión de la NASA para La Exploración
Espacial. |
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Más Noticias
FIN |
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Un
Meteorito Golpea la Luna
Astrónomos de la
NASA logran captar imágenes de un meteorito al
chocar contra la Luna
Por Dr- Tony Phillips
(Traducción al
español de Carlos
Román) |
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Hay un nuevo
cráter en la Luna. Mide aproximadamente 14 metros de
ancho, tiene unos tres metros de profundidad y tiene una edad
exacta de un mes y quince días.
Un grupo de astrónomos de NASA lo vio
formarse: "El 2 de mayo del 2006, un meteorito chocó
contra el Mar de las Nubes (Mare Nubium) en la Luna, liberando
unos 17 mil millones de joules de energía cinética
—lo cual equivale aproximadamente a 4 toneladas de dinamita",
dice Bill Cooke, jefe de la Oficina de Estudios sobre Meteoritos
(Meteoroid Environment Office) de la NASA, en Huntsville, Alabama.
"El impacto creó una brillante bola de fuego, que
grabamos en video usando un telescopio de 10 pulgadas".
Los impactos lunares son algo ya conocido —"hay
material golpeando la Luna todo el tiempo", hace notar
Cooke— pero hasta el momento, esta es la mejor grabación
de una explosión en vivo que se ha obtenido: |

Un meteorito golpea la Luna el 2
de mayo del 2006; el video fue logrado por los ingenieros
Heather McNamara y Danielle Moser del Centro Marshall de
Vuelos Espaciales. |
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El video se
muestra aquí en cámara lenta, 7 veces menos rápido
de lo normal; de otra manera la explosión sería
casi invisible para el ojo humano. "La duración
de la bola de fuego fue de apenas cuatro décimas de segundo",
dice Cooke. "Un estudiante miembro de nuestro equipo, Nick
Hollon de la Universidad de Villanova, detectó el destello".
Tomando en cuenta la duración del destello
y su brillo (magnitud 7), Cooke logró calcular la energía
del impacto y las dimensiones del cráter resultante,
así como el tamaño y velocidad del meteorito.
"Fue una roca espacial de apenas unos 25 centímetros
(10 pulgadas) de ancho, que viajaba a unos 28 km por segundo
(85.000 millas por hora)", dice.
Si una roca como esa golpeara la Tierra, nunca
llegaría al suelo. "La atmósfera terrestre
nos protege", explica Cooke. "Un meteorito de 25 cm
se desintegraría al contacto con el aire, generando una
bola de fuego espectacular en el cielo, pero no un cráter".
La Luna es diferente. Al no tener atmósfera, está
totalmente expuesta a los meteoritos. Aún los más
pequeños pueden causar explosiones espectaculares, esparciendo
residuos a mucha distancia del impacto.
De acuerdo con la Visión
para la Exploración Espacial, la NASA pronto estará
enviando astronautas de regreso a la Luna. ¿Podrían
acaso estos meteoritos causar un problema?
"Eso es lo que estamos tratando de averiguar",
dice Cooke. "Nadie sabe con certeza cuántos meteoritos
golpean la Luna cada día. Monitoreando los destellos,
podemos saber qué tan seguido ocurren estas colisiones
y qué tanto daño causan a nuestro satélite".
El trabajo va progresando. Usando un telescopio
computarizado, construido por Rob Suggs y Wesley Swift del Centro
Marshall de Vuelos Espaciales, el grupo de Cooke está
monitoreando el lado oscuro de la Luna "hasta diez noches
por mes, cuando la fase lunar se encuentra entre 15 y 50%".
Durante una prueba del telescopio el pasado
7 de noviembre, Suggs y Swift grabaron una explosión,
durante su primera noche de observaciones. Un trozo residual
del cometa Encke golpeó la planicie del Mar de las Lluvias
(Mare Imbrium), formando un cráter de casi 3 metros de
ancho.
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Curva de luz de la explosión
del 2 de mayo en el Mar de las Lluvias. |
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| Con el comienzo de un
monitoreo más seguido, el grupo de Cooke ya detectó
un segundo impacto, el evento del 2 de mayo, después
de solo 20 horas de observaciones. Esta vez, creen ellos,
el proyectil fue un meteorito ocasional, un "esporádico",
que no provenía de ningún cometa o asteroide
en particular.
"Tuvimos un buen comienzo",
dice Cooke, pero aún queda mucho trabajo por hacer.
A él le gustaría observar durante todo el
año, observando la Luna conforme esta pasa por
corrientes conocidas de meteoritos. "Esto ayudaría
a establecer una buena base estadística para nuestros
planes [actividades en la Luna]".
¿Es seguro hacer una caminata lunar
durante una lluvia de meteoritos? ¿Cuánta
protección se necesita en los habitats lunares?
¿Tiene la Luna sus propias lluvias de meteoritos,
desconocidas para la Tierra?
Espere las respuestas en un destello.
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| Más
Información (en inglés) - More Information
(in english) |
| El
Cielo cae a Pedazos —(Ciencia@NASA)
Investigadores de la NASA analizan antiguos datos
sísmicos del Apolo para determinar los efectos
del impacto de meteoritos lunares.
Explosión
en la Luna —(Ciencia@NASA) Un
pedazo del Cometa Encke golpeó el Mar de
las Lluvias; la explosión fue vista desde
la Tierra.
Sección
Lunar del A.L.P.O.: Búsqueda de Impactos
de Meteoritos —Los destellos
de meteoritos en la Luna son visibles a través
de telescopios portátiles. La Asociación
de Observadores de la Luna y los Planetas (en inglés
A.L.P.O. por las siglas de Association of Lunar
and Planetary Observers) ayuda a los astrónomos
aficionados a participar en la caza de meteoritos..
La
Visión de la NASA para La Exploración
Espacial. |
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Más Noticias
FIN |
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Asteroide
con Órbita en Espiral
Un pequeño asteroide
que ha dado vueltas alrededor de la Tierra durante los
últimos siete años está a punto de
abandonar el vecindario.
Por Dr- Tony Phillips
(Traducción al
español de
Liberto Brun y Carlos
Román) |
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Noticia de
última hora: La Tierra tiene una "segunda luna".
El asteroide 2003 YN107 está girando alrededor de nuestro
planeta una vez al año. Sus medidas son de tan solo 20
metros de ancho y es demasiado pequeño para poderse ver
a simple vista, pero está ahí.
Esta noticia, aunque ustedes no lo crean, tiene
ya siete años de antigüedad.
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"2003
YN107 llegó en 1999", dice Paul Chodas del
programa de la NASA, Objetos Cercanos a la Tierra en el
JPL," y ha estado dando vueltas en movimiento de
tirabuzón alrededor de la Tierra desde entonces".
Debido a que el asteroide es tan pequeño y no representa
ningún peligro, ha tenido poca atención
por parte del público. Pero Chodas y otros expertos
lo han estado siguiendo. "Es un objeto muy curioso",
dice.
Figura: El paso de
tirabuzón típico de un asteroide coorbital
de la Tierra
|
La mayoría de asteroides cercanos a la
Tierra, cuando se acercan a ésta, simplemente pasan de
largo. Llegan y se van, generando noticias ocasionales acerca
de la fecha de su máximo acercamiento. El 2003 YN107
es diferente: llegó y se quedó.
"Creemos que 2003 YN107 es uno dentro de
la enorme población de asteroides cercanos a la Tierra,
que no sólo pasan cerca de la Tierra, sino que hacen
una pausa y van girando en tirabuzón en nuestro vecindario
por años, antes de continuar su viaje".
Estos asteroides se denominan Asteroides Coorbitales
de la Tierra o simplemente "coorbitales" para abreviar.
Esencialmente, comparten la misma órbita de la Tierra,
viajando alrededor del Sol en casi exactamente un año.
Ocasionalmente un coorbital alcanza la Tierra llegando desde
atrás, o viceversa, y comienza la danza: El asteroide,
mientras sigue orbitando al Sol, da la vuelta lentamente en
movimiento de tirabuzón alrededor de nuestro planeta.
"Estos asteroides no son realmente
capturados por la gravedad terrestre", apunta Chodas. "Pero
desde nuestro punto de vista, da la apariencia de que tenemos
una nueva luna".
Los astrónomos conocen por lo menos cuatro
pequeños asteroides que pueden hacer este mismo viaje:
2003 YN107, 2002 AA29, 2004 GU9 y 2001 GO2. "Pueden existir
más", dice Chodas. Cree que la lista crecerá
a medida que mejoren las investigaciones sobre asteroides dentro
de la bóveda celeste con mayor sensibilidad en los aparatos.
Por el momento, solo dos coorbitales se encuentran
en las cercanías: 2003 YN107 y 2004 GU9. Los otros se
encuentran dispersados alrededor de la órbita de la Tierra.
2004 GU9 es quizá el más interesante.
Mide alrededor de 200 metros de ancho, es relativamente grande.
Y de acuerdo con los cálculos recientemente publicados
en la revista científica Noticias Mensuales de la Real
Academia de Astronomía —Monthly Notices of the
Royal Astronomical Society— (S. Mikkola et al., 2006)
ha estado girando alrededor de la Tierra durante 500 años
—y puede continuar girando por otros 500. Se encuentra
en una "órbita" sumamente estable.
En estos momentos, sin embargo, los investigadores
están prestando más atención a 2003 YN107
por una simple razón: está a punto de despedirse.
La órbita de tirabuzón del asteroide está
desfasada hacia un lado y el 10 de junio caerá dentro
de 3,4 millones de kilómetros de la Tierra, ligeramente
más cerca de lo normal. Entonces la gravedad de la Tierra
le dará el impulso que necesita el asteroide para despegar.
"Esta es la oportunidad de observar a
uno de estos asteroides [en su camino de retirada], explicó
Chodas.
A
la derecha:
Concepto artístico de extracción de minerales en un asteroide.
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No se irá para siempre. En aproximadamente
60 años el 2003 YN107 estará cerca de la Tierra
nuevamente, regresando a su rol como luna temporal con giros
de tirabuzón. A su debido tiempo, otros coorbitales harán
lo mismo.
Cada encuentro es una oportunidad para estudio —y probable
beneficio. Incluso los telescopios más potentes no alcanzan
a ver muchos de estos diminutos asteroides; son simplemente
manchas en el ocular. Pero algún día, cuando el
programa espacial se encuentre más avanzado (ver la Visión
de la NASA para la Exploración Espacial), podría
ser posible visitar y explorar las lunas y aprovechar sus recursos.
"Por ahora, solo son una curiosidad", dice Chodas.
Noticias de última hora: La Tierra está
a punto de perder una luna. Pronto, más información.
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| Más
Información (en inglés) - More Information
(in english) |
| El
Asteroide 3753
Cruithne es mencionado frecuentemente
como un Asteroide Coorbital de la Tierra, pero Paul
Chodas cree que no encaja en esta categoría.
"Su órbita es demasiado excéntrica
(e= 0.51)", explica, por lo tanto no presenta
el mismo movimiento de tirabuzón característico
de los demás.
¿De dónde
vienen los coorbitales? "Algunos de
ellos pueden ser grandes piedras disparadas de la
Luna —la verdadera Luna— debido a impactos
de meteoritos. Otros probablemente llegaron aquí
desde el cinturón de asteroides", dice
Chodas. Ninguno, enfatiza, es lo suficientemente
grande como para ocasionar un daño extenso
si llegaran a impactar a la Tierra.
Últimas noticias:
La edición de este mes de la revista científica
Noticias Mensuales de la Real Academia de Astronomía
(Monthly Notices of the Royal Astronomical Society)
contiene un artículo acerca de los asteroides
coorbitales: "Límites de estabilidad
para la órbita del pseudo satélite",
por S. Mikkola et al., MNRAS, 369, 15-24 (2006).
Órbitas en 3D: 2003
YN107 y 2004
GU9.
Programa
de la NASA para el estudio de Objetos Cercanos a
la Tierra (Near Earth Object Program).
La
Visión de la NASA para La Exploración
Espacial. |
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Más Noticias
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