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"... La patria de un alma elevada es el universo". Demócrito  
 
AÑO IV - WASHINGTON DC., ESTADOS UNIDOS  -
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Agradezco las salutaciones personales con motivo de las fiestas de fin de año de Berta Rojas (Paraguay), que vino acompañado de una brillante interpretación suya de una canción navideña del compositor paraguayo Jorge Lobito Martínez, Malú Paz (Argentina), Rachel Lebenas (Argentina), Lourdes Terrón Barbosa (España), Rolando Revagliatti (Argentina), Chung Hsi (Canadá), Inocencio Amable Rodríguez (Argentina), Ana María Caliz (España), Xenia Mora (Argentina), FDJM (Salta, Argentina), Nery Labanca (Argentina), Gladys Ovadilla (Argentina), Daniel Berliner de AJN. News (Argentina), Rodolfo Hensch (Suiza-Argentina), Susana Beibi (Argentina), Emilio González -Offler, de Astroseti.org (USA), Carlota Alicia Krivanec (Argentina), Luis Laborda (Canadá), Cristian Frers (Argentina),Florencia Zurita Sánchez (España),Oscar Lio Canaletti (Argentina), Isabel Miralles (España),Ernesto José Abalsamo (Argentina), Fernando Luis Araoz (Argentina), Claudia Servino (Argentina), Jorge Magus (Argentina), el maestro Jorge Vernieri y su esposa Isabel (Estados Unidos), Gladis Damsky (Argentina), Claudia Cuevas (Argentina), Alejandro Nolte Polledo (Argentina), Esteban y Cristina Solís (Argentina),Noemí Zamora (Argentina), Claudia Zamora (Estados Unidos), Carmen Sanchez ( Argentina), Liliana Beatriz Castelli (Argentina), Daniel Manzini y el Comité Argentino (USA),Edith Aguirre (Argentina),Marisa Bianchi (Argentina), Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja y Lic. Mónica del Río, Editores de NOTIVIDA (Argentina), Alejandro Martìnez, director de Taxifull (Argentina), Carlos Joaquin de Univisiòn (Washington DC, USA), Soledad Solanas Pacheco, Julia Solanas Pacheco, Foro Estrellas y Latidos, Revista de Poesìa editada por Migdalia Beatriz Mansilla Rojas (Venezuela), Catalina Zentner (Israel) y Elisabet Cincotta (Argentina).


De Mercedes Antezana, de la Voice of América

FELIZ AÑO 2007
Para todos los colegas de Argentina Universal, a nombre de sus colegas en Voice of América, que este sea un año de reencuentro para todos los seres humanos que abogan por la paz y que nuestro trabajo siga siendo el mismo, una desinteresada labor de servicio. Reciban un abrazo caluroso.

Mercedes Antezana
N. de la D. -Gracias querida Mercedes Antezana y colegas de Voice of América por los buenos augurios. Todo lo mejor de lo mejor para ustedes y sus familias.


Betty Baudi, de Rosario de Santa Fe, Argentina
From: "Betty Badaui" <bbadaui@steel.com.ar>
To: "Marcelo Mendieta" <argentinauniversal@yahoo.es>
Sent: Friday, December 08, 2006 12:47 AM
Subject: congratulaciones




un cordial saludo
betty badaui
argentina


De Rachel Lebenas, Buenos Aires, Argentina

A MARCELO MENDIETA:
Le agradezco las magnificas notas que publica sobre mis últimas exposiciones. Realmente, como pintora, me hace sentir muy feliz al saber que usted y sus colaboradores valoran el trabajo y la trayectoria de cada artista, reflejándolo en las páginas virtuales de su magazine. Muchas gracias por Argentina Universal, que refleja, insisto, las creaciones de los artistas de todos los géneros de todo el mundo. El arte, la creación, no tienen fronteras ni edad. Admiro su obra, pues al lado de los consagrados aparecen las realizaciones de quienes se inician en el duro oficio de reflejar la grandeza de la vida. En cada edición de Argentina Universal se respira universalidad.
Muchas gracias por mi y por los creadores del planeta, por intercomunicarnos y crear una nueva hermandad, la de los que amamos las distintas expresiones de la belleza y el pensamiento.
Le deseo a usted y sus colaboradores toda la buena suerte que se merecen. Y un feliz y creativo 2007.
Rachel Lebenas
mi email: rlebenas@hotmail.com


De Silvio Segal, de Salta, Argentina

ARGENTINA: ¡PESCANDO EN EL RIO BERMEJO DE SALTA CON DINAMITA!

Estimado Marcelo:

Te reenvio "sic" el mensaje del Señor Eliberto Gaspar, un viejo amigo y Director de la Biblioteca Popular "Maestro Manuel Viñabal" de Rivadavia Banda Norte, Morillo, Salta.

Te pido que sólo tengas en cuenta su narración del momento vivido en el Rio Bermejo. El resto no, porque como todo amigo es muy bondadoso con sus calificativos..

Si crees que este grave problema ecológico, que se vive a diario en nuestros ríos, con la depredación indiscriminada de peces; puede ser de interés, y como te conozco, al igual que nosotros, defensor a ultranza del deteriorado planeta que le estamos dejando a nuestros hijos; por favor danos una mano, publicitando esto.

Con mi habitual estima, recibe un fraterno abrazo, Silvio.

----- Original Message -----
From: eliberto gaspar
To: amaliaysilviosegal@sinectis.com.ar
Sent: Wednesday, November 15, 2006 10:19 AM
Subject: RE:Impacto ambiental

Don Silvio, como hace Usted para leer tanta información yo todavía no puedo terminar de leer sus correos importantes. Me comunico para contarle algo de aquí. El domingo fui al Río Bermejo. Estaban molestos los lugareños campesinos, pues unos pescadores extraños al lugar, entre el Sábado y la madrugada del Domingo hiceron explotar dinamita en el Río y colocaron redes a lo ancho del cauce. La molestia fue por los ruidos propios de la exploción que asustaron a los animales domésticos y no dejaban dormir. A pedido de ellos hice un informe a la Secretaría de Medio Ambiente y tambien a la direccion de Recursos Ictícolas. Al día siguiente según me informaron los vecinos, ya estaba por allí la brigada ambiental. El ingreso de estos pescadores fue por Rivadavia Banda Sur, por un lugar llamado La Ceiba casi frente al "colgao" de Rivadavia Banda Norte. Gracias por los correos. Cuando tenga mas tiempo voy a opinar sobre ellos. Atte. Eliberto Gaspar.


Carta abierta a los miembros del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana



Dra. Mabel Moraña


St. Louis, 18 de enero de 2007

Estimados amigos:
Me dirijo a Uds. en mi calidad de Directora de Publicaciones del IILI, cargo que ocupo desde 1996, para poner en su conocimiento la grave situación por la que viene atravesando el Instituto desde el pasado mes de Mayo de 2006. A mi criterio, tal situación debe ser conocida y evaluada cuidadosamente por los miembros del IILI, que sostienen profesional e intelectualmente a esta institución y que constantemente someten a nuestra consideración los productos de su trabajo académico. La situación a la que aludo fue presentada en términos generales a la Asamblea General del IILI, que tuvo lugar en Génova, Italia, en el mes de Junio del pasado año, pero permanece fuera del conocimiento de gran parte de los miembros del Instituto. Muchos de los asistentes a ese congreso, y otros que han llegado a enterarse de las circunstancias actuales a través de colegas que estuvieron presentes en Génova, me han instado repetidas veces a que dé a conocer los hechos, sobre todo en vísperas de las elecciones de autoridades y sede del IILI que deberán llevarse a cabo en el otoño del 2007. Ya que fui la única persona que se opuso, con un enfático voto negativo, a las resoluciones de la Mesa Directiva del IILI a las que aludiré enseguida, lo que sigue puede ser leído como un informe de minoría. Mi posición tiene como base la larga experiencia acumulada en el IILI durante los últimos diez años, y el detallado conocimiento que he podido adquirir tanto de la operación editorial que el Instituto lleva a cabo, como de sus condiciones de existencia institucional. Agradezco de antemano la atención que puedan prestar a lo que sigue, así como las numerosas expresiones de apoyo recibidas con respecto a este asunto en los últimos meses.



El pasado mes de Mayo de 2006, pocos meses después de mi partida de Pittsburgh y de mi incorporación a Washington University, St. Louis, fui informada extra-oficialmente de que la permanencia del IILI en la Universidad de Pittsburgh, donde el Instituto viene funcionando desde hace más de cuatro décadas, se veía amenazada. Tal situación, confirmada por el Prof. Daniel Balderston, Presidente del IILI, durante la llamada telefónica en la que traté de verificar esos rumores, me tomó de sorpresa. En la última conversación que sostuve antes de mi partida con el Decano de Humanidades, Prof. N. John Cooper, en la Universidad de Pittsburgh, había quedado en claro que el IILI permanecería en esa universidad ya que, como informé al decano, al tratarse de una institución autónoma financiada por sus miembros, cualquier cambio de sede debe ser aprobado por éstos a través de elecciones, tal como establecen los Estatutos vigentes.

En esa ocasión el decano también fue informado por mí de que yo continuaría con mis funciones de Directora de Publicaciones del IILI desde Washington University hasta el fin de mi período, en junio de 2008, tal como había sido acordado con el Prof. Balderston. Durante esa conversación, en la que agradecí a Dean Cooper, como correspondía, el apoyo brindado al IILI y a mí, en particular, durante una década de trabajo conjunto aseguré, respondiendo a una pregunta suya, que si en algún momento llegaba alguna propuesta seria de proponer otra sede para el IILI, él sería la primera persona a quien yo informaría, en consideración al apoyo que la
Universidad de Pittsburgh había prestado al Instituto durante varias décadas. A pesar de estos antecedentes, el Prof. Balderston me informó que la Universidad de Pittsburgh había decidido dar al IILI dos meses para abandonar las oficinas que el Instituto tiene asignadas en el piso 13 de la Cathedral of Learning, y que él se encontraba desde hacía dos o tres semanas en conversaciones con el decano para conseguir, al menos, una prórroga que permitiera al IILI buscar otra institución que quisiera acogerlo.

Las causas de este cambio radical en la posición del decanato de Pittsburgh que antes se había mostrado claramente interesado en la retención del Instituto me resultó entonces, y me sigue resultando, tan difícil de comprender como las razones por las cuales tal situación estaba siendo manejada fuera de mi conocimiento, siendo yo la persona directamente responsable de dirigir la compleja operación editorial del Instituto y sin duda la más involucr ada en el planeamiento de congresos, coordinación administrativa, decisiones vinculadas a ventas, publicidad, depósito de materiales, etc. El 26 de Mayo de 2006, una carta del Dean de FAS, Prof. N. John Cooper dirigida al Prof. John Beverley, entonces Chair del Depto. de Lenguas y Literaturas Hispánicas de la Universidad de Pittsburgh, confirmó los términos del ultimátum. Al recibir copia de esa carta de parte del Prof. Balderston, me sorprendió notar que en la misma se me nombraba dos veces, aludiendo a la desconexión que mi alejamiento de Pittsburgh había causado entre el IILI y esa Universidad (como si el asunto no hubiera sido discutido y acordado con anterioridad y como si se tratara de un asunto más personal que institucional), y que Washington University era a su vez mencionada tres veces más, indicándose, por ejemplo, que ya era hora de que esta universidad asumiera los costos
de mantenimiento del IILI o de que éste desarrollara un modelo financiero que le permitiera asumir su propio presupuesto.

Esa carta daba como fecha límite para la permanencia del Instituto en Pittsburgh el 31 de diciembre de 2006. Al discutir la situación nuevamente con el Prof. Daniel Balderston, él preguntó que posibilidades habría de que mi universidad asumiera, de hecho, tal compromiso, a lo que contesté que debería consultar con la administración de mi nueva universidad, pero que era muy difícil, a mi criterio, que una institución se comprometiera en una situación así en vísperas de la votación de los miembros del IILI, la cual podía dar como resultado la elección de otra sede. Indiqué al Prof. Balderston que, de todos modos, para abrir nuestras opciones, podríamos contactar a varias universidades para ver qué reacción inicial recibíamos de ellas como posibles espacios para el IILI. Yo misma hablé de inmediato con colegas en varias instituciones pero, por distintas razones, esas gestiones, que fueron en cada caso consideradas a distintos niveles, no dieron en la mayoría de los casos resultados concretos. Los resultados de estas gestiones fueron comunicados a la Mesa Directiva del IILI, durante la reunión llevada a cabo en Génova.


Así las cosas, el IILI había sido, sin más, desalojado. La institución que lo había acogido durante más de cuatro décadas, de pronto, en un repentino cambio de orientación, había decidido no esperar siquiera a las elecciones del año siguiente, asignándose más bien el papel de expulsar a una institución de larga tradición y gran prestigio profesional y académico, en el momento más alto de su productividad y visibilidad internacional. A pesar de conocer como conozco no sólo a las instituciones sino a los individuos involucrados en esta situación, algo continuaba pareciéndome raro e inexplicable. Alguno de los miembros de la comisión directiva del IILI se preguntó con razón, en su momento, si el cambio de residencia académica del director o directora de una institución como el IILI en efecto exonera a la institución patrocinadora de su compromiso institucional, sobre todo teniendo en cuenta que las elecciones del IILI se aproximaban, y de ellas podía emerger una solución a tal problema.Ya que la conexión entre el IILI y la Universidad de Pittsburgh había sido pactada desde el comienzo por Alfredo Roggiano como un "acuerdo de caballeros" sin que existiera documentación que regulara tal asociación, es evidente que la situación permanecía en la órbita de la ética profesional.

Como respuesta inmediata a la carta de Dean Cooper del 26 de Mayo, el Prof. Beverley propuso los términos para un posible "arreglo" ("arrangement") que permitiera manejar de otro modo la situación creada por su misma universidad. Propuso, así, la creación de un comité de publicaciones integrado por miembros del Departamento de Lenguas y Literaturas Hispánicas de la Universidad de Pittsburgh, el cual tendría la función de supervisar la oficina del IILI y la operación editorial, para asegurar una gradual transferencia de responsabilidades editoriales después de la terminación de mi período como Directora de Publicaciones, en junio de 2008.

Por supuesto, esta "solución" me pareció desde el comienzo completamente inaceptable, por las siguientes razones: 1) Porque tal comité no está previsto en los Estatutos del IILI, los cuales no pueden ser violados ni modificados por presiones exteriores a menos que los socios del Instituto ratifiquen los cambios que sean propuestos a través de su voto. 2) En conexión con lo anterior, porque la función editorial está perfectamente cubierta con el cargo de Director de Publicaciones y por los Comités Editoriales que están a cargo de la revisión de materiales enviados al IILI para posible publicación. Después de diez años de trabajo en el IILI, con 47 volúmenes de Revista Iberoamericana y 29 libros publicados hasta ahora bajo mi dirección, y contando con un calificadísimo grupo de académicos electos que me asisten en la tarea de evaluación de manuscritos en las distintas especializaciones, la intervención de colegas no elegidos y quizá ni siquiera calificados para la tarea de supervisión editorial me parece no sólo innecesaria sino inaceptable. 3) Porque el "arrangement" propuesto atentaba directamente contra el carácter democrático de la elección que tendrá lugar en 2007, ya que al pensar en una "gradual transferencia de responsabilidades" se daba por supuesto el resultado de una votación que está aún por realizarse. 4) Porque, a mi criterio, tal imposición por parte de la Universidad de Pittsburgh violaba la autonomía del IILI (la misma que algunos de los actuales miembros de la Mesa Directiva habían defendido a capa y espada años antes, cuando se elaboraron los hasta ahora vigentes Estatutos del IILI), creando así un precedente que marcaría negativamente la historia de esta institución. 5) Porque, finalmente, esta "solución" haría pensar a muchos, como me hizo pensar a mí, que la "crisis" del IILI parecería haber sido creada solamente para dar lugar a semejante enmienda, por la cual lograrían entronizarse en cargos importantes del IILI, con la función de disimulados interventores, colegas que -podría pensarse- nunca habrían conseguido esos cargos por mérito propio y en votación abierta.



Sin embargo, y a pesar de mis esfuerzos, el titulado "Memorandum of Agreement between the University of Pittsburgh's School of Arts and Sciences and the Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana " fue firmado por el Profesor N. John Cooper, Dean of Arts and Sciences, y el Prof. Daniel Balderston, Presidente del IILI, el día 16 de Junio de 2006. El Memorandum requiere el reconocimiento expreso de la Universidad de Pittsburgh como sede editorial del IILI en todas las publicaciones del Instituto (algo nunca solicitado antes y fácil de implementar) y el control del personal administrativo del IILI por parte de la Universidad de Pittsburgh (como siempre se ha hecho).

Asimismo, el documento anuncia, entre otras cosas, una substancial reducción del presupuesto asignado por la Universidad al IILI, básicamente bajo la forma de personal administrativo (dos secretarias) a tiempo completo, espacio de oficinas, etc. Anuncia también la posibilidad de reducir este subsidio a partir de Diciembre de 2006 y hace saber que se ha decidido poner en funcionamiento en el IILI un Comité de Publicaciones ad hoc encargado de la supervisión de las dos secretarias del Instituto y de los nuevos proyectos editoriales que fueran presentados a consideración del IILI con posterioridad a la firma de este documento. En otras palabras, el Memorandum confirma que el IILI se quedará en el mismo lugar en el que ha estado ya por más de 40 años, pero que llegará a las próximas elecciones intervenido y con su presupuesto recortado.


Creo que es de la mayor importancia hacer notar que la firma de este documento precedió en apenas 10 días el comienzo del congreso de Génova que tuvo lugar entre el 26 de Junio y el 1 de Julio del 2006, y que habría constituido, sin lugar a dudas, el espacio natural para la discusión de estos asuntos y para recabar la opinión de los socios del IILI en torno a cuestiones que afectaban directamente la existencia de la institución y las bases de su funcionamiento. Por el contrario, la situación ya ratificada por la firma del Memorandum fue presentada como un fait accompli a los socios del IILI a quienes no se presentó ninguna alternativa ni se consultó de ninguna manera.


Para la firma del Memorandum el Profesor Balderston contó con el respaldo de los miembros de la Mesa Directiva del IILI, quienes consideraron que un voto mayoritario -y no necesariamente unánime- era suficiente en esa ocasión, siendo asimismo irrelevante que el voto negativo viniera de quien había ocupado durante los últimos diez años -y sigue ocupando- el cargo central del IILI, que es el Director de Publicaciones, cargo para nada "nominal" u honorífico, sino legitimado por el inmenso trabajo que ha requerido y sigue requiriendo la operación editorial e intelectual del IILI a nivel académico, administrativo y profesional. Creo que aunque guiada por las mejores intenciones, la posición asumida tanto por el Profesor Balderston como por los demás miembros de la Mesa Directiva (con varios de los cuales me une una larga, cordial y productiva relación profesional) constituye una equivocación de grandes proporciones dentro de la larga y por momentos tumultuosa historia del IILI, ya que esa decisión compromete la autonomía institucional de ese organismo, y ha sido el resultado de presiones que debieron haber sido expuestas en su momento, en primer lugar ante todos los socios del IILI y luego ante la comunidad académica internacional, en todas sus implicancias ético-profesionales.


Como podrán corroborar todos aquellos que consulten la página web del IILI, el anunciado Comité de Publicaciones aparece ya incluido junto a las autoridades electas del Instituto, sin más explicaciones. Mi tarea como Directora de Publicaciones está actualmente sujeta a la mirada interventora de los miembros de dicho Comité, que se hacen enviar copia de toda la correspondencia que mantengo con las secretarias como parte de nuestros intercambios rutinarios, pero que no han encontrado hasta ahora nada más que hacer, dado que la agenda de publicaciones del IILI llega actualmente hasta el año 2010. La situación es, para todos, incómoda, por decir lo menos, y desmerece la categoría y el prestigio que el IILI ha ido ganando a través de los años, y más notoriamente en la década en la que me ha tocado el honor de dirigirlo.


La razón de esta carta no es solamente la de cumplir con informar de la presente situación a los socios del IILI que han apoyado entusiastamente mi trabajo durante tantos años, y para dejar en claro las condiciones bajo las que se está desarrollando mi trabajo. Es, también, la de llamar la atención de todos los que participarán en las elecciones que se avecinan acerca de una serie de hechos vinculados a las mismas. Junto al reclamo de que bajo cualquier circunstancia el IILI debía honrar todos los contratos de publicación emitidos durante mi período (algo a lo que explícitamente accede el Memorandum aludido), insistí durante las reuniones de la Mesa Directiva y de la Asamblea General en Génova en el hecho de que tal votación debe ser llevada a cabo a través de una agencia imparcial (que actúe completamente separada de la actual sede del IILI y que libere a los miembros de la Mesa Directiva de cualquier responsabilidad relacionada con el proceso electoral).

Asimismo, creo que es imprescindible que se aclare de antemano quiénes estarán habilitados para votar, ya que las membresías caducan en distintos momentos del año y no es habitual que las renovaciones se hagan puntualmente, dejando así períodos intermedios en que la calidad de "socio" se mantiene en un status ambiguo.


Creo que es importante recordar en todas las instancias del proceso que se seguirá en los próximos meses, que con más de 60 años de existencia, el IILI constituye hoy por hoy uno de los pocos -si no el único- espacio para la difusión del pensamiento crítico latinoamericano en español y portugués en USA, y uno de los ámbitos más expandidos y plurales para la diseminación de la cultura latinoamericana a nivel internacional. De más está decir que me honra haber tenido durante tantos años un papel tan crucial que cumplir en una institución de esta categoría, desde la cual me ha sido posible no sólo refinar el funcionamiento de una máquina institucional sino también poner en marcha un proyecto intelectual que ha realizado importantes aportes al conocimiento de las letras y las culturas de América Latina.

Como es sabido, el IILI cuenta actualmente con cinco series activas de libros dedicados a la crítica de la literatura y la cultura latinoamericana, las cuales complementan la larga trayectoria de Revista Iberoamericana, que ha dado a luz hasta el momento 217 volúmenes. Al final de mi período como Directora de Publicaciones, en junio de 2008, habré sido responsable de la publicación de 52 números de Revista Iberoamericana, y de 29 libros. Asimismo, 11 volúmenes más de RI y 12 libros asignados a las distintas series del IILI se encuentran actualmente en preparación y están programados para ver la luz, de acuerdo a nuestra actual agenda de publicaciones, en los próximos años.

Tan extensa tarea ha sido posible no sólo porque el IILI ocupa un indudable lugar de indudable prestigio en nuestra profesión, sino también porque un esforzado equipo de colegas han apoyado incondicionalmente mi labor, año tras año, desde el comienzo de mi gestión editorial, tanto desde los puestos
de asesoría literaria para los que fueron elegidos, como desde los diferentes cargos que componen la mesa directiva del IILI. Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos el apoyo recibido y para reiterar mi compromiso tanto con el Instituto al que he dedicado buena parte de mi trabajo profesional como con los miembros del mismo, que lo sostienen con su trabajo. Finalmente, solicito a quienes reciban esta carta que la envíen, a su vez, a otros miembros del IILI, ya que es posible que la lista de direcciones electrónicas con la que cuento esté incompleta o no actualizada. Desde ya, mi gratitud para todos ustedes.

Con mis más cordiales saludos,

Mabel Moraña
William H. Gass Professor of Arts and Sciences
Dept. of Romance Languages and Lits./ International and Area Studies
Director, Latin American Studies Program
Washington University, St. Louis
St.Louis, MO 63130
Office: 314-935-8385

(Fuente: NOTICIAS LITERARIAS, ARTÍSTICAS Y CULTURALES
LITERARY, ARTISTIC,AND CULTURAL NEWS-Instituto de Escritores Latinoamericanos
Latin American Writers Institute-Director: Isaac Goldemberg
Oficina de Asuntos Académicos -Office of Academic Affairs
Departamento de Humanidades / Humanities Department
Eugenio María de Hostos Community College of The City University of New York (CUNY)
500 Grand Concourse
Bronx, NY 10451
718-518-6859)


De Antonio Canaves Martin, de Palma de Mallorca


Antonio Cánaves Martín.
c/ Isaac Peral, 15, 2º-2ª.
07004 - Palma de Mallorca.
Tel: 971/20.74.41
acanaves@ono.com


Palma de Mallorca, 26 de octubre del 2.006


Ciudades a escala humana y no del automóvil.

Transcurridos 100 años desde la invención del automóvil individual y padeciendo su tiranía y poder (otros lo llaman libertad) nuestras ciudades se han convertido lugares inhóspitos, en lugares negados para una autentica vida: en gigantescos aparcamientos, en atascos cada vez mayores, en campos surcados en todas direcciones por pistas de asfalto, en el coste mas elevado de la sanidad a causa de los accidentes, en una contaminación continuo aumento, en el anonimato y agobio del hombre ante el trafico creciente, los pitos, alarmas, motores y demás instrumentos que atormentan los oídos y nuestra paz, el estres de la conducción claustrofóbica, la carrera de obstáculos que representan los automóviles aparcados para los viandantes, los guettos llamados aceras en que se confina a los peatones, en la huida en masa de la ciudad durante los fines de semana, en las interminables colas "un auto detrás de otro como vagones de tren" pero mas lento, etc.
Estas son algunas de las maravillas con las que nos deleita el automóvil, el invento del siglo para sus creadores y el tormento del siglo para cualquier persona que viva en la ciudad. Ante esta amalgama de sin razones, cabe preguntarse ¿Que hubiese sucedido en el mundo si el ferrocarril no hubiese sido arrinconado por el automóvil?.
Para entenderlo, haremos una pausa en el tiempo, para ver cual era la situación de "la ciudad del ferrocarril y el peatón" antes del la irrupción del automóvil en el mundo.
Los ferrocarriles de principios de siglo tenían la obligación estatutaria de transportar todo tipo de mercancías, desde cargamentos de minerales y grano, ganado y verduras frescas, pollitos y huevos, estructuras de ingeniería de fundición, artillería militar pesada, etc. Cada fabrica, mina o fundición tenia su apeadero de mercancías en el recorrido del la línea férrea, donde cada nueva industria se instalaba en el cauce de las vías del ferrocarril. Las líneas de tranvías realizaban sus trayectos por los puntos estratégicos de la ciudad donde los pasajeros encontraban un medio de transporte seguro y barato. La morfología de la ciudad se va formando por los cauces de las vías férreas que ya están construidas. Al mismo tiempo, todas las calles son peatonales, es decir que son seguras, donde los niños pueden jugar, los ancianos charlan y pasean, o sacan las sillas a la calle para tomar el sol o el fresco, conversar con cualquier vecino o transeúnte, cenar en la calle con la familia durante el caluroso verano. Las calles principales son un bullicio donde un sinfín de formas de vida realizan sus funciones, desde los artesanos que desarrollan sus labores en el portal de sus talleres a la vista de todos o durante la mañana los repartidores distribuyen sus productos: la leche, el pan, el pescado y las amas de casa acuden en corro a por la mercancía, y un sinfín de productos que los vendedores ambulantes o los charlatanes se encargan de vender con artimañas. La calle como foco de atracción artística donde malabarista, músicos, títeres, mimos, juglares, payasos, glosadores, bandas de música, etc. divierten a los transeúntes. Las fuentes publicas y surtidores de agua donde uno puede parar a saciar su sed surgen en todas las esquinas de las principales calles, al igual que los bancos donde sentarse a descansar, al mismo tiempo que se puede disfrutar de la visión de las calles ajardinadas o del juego de los niños que saltan a la comba en medio de la calle, sin peligro de que los atropelle un automóvil y sin necesidad de que los vigilen sus padres.
Ante esta visión del pasado, podemos imaginarnos que si el ferrocarril hubiese seguido siendo el medio de transporte por excelencia durante esto 100 años, hoy en día todos los pueblos de España (como los de todo el mundo) estarían conectados por ferrocarril, cada ciudad, cada pueblo tendría sus tranvías que recorriesen de forma armoniosa cada barriada, los puntos o focos de atracción turística dispondrían de sus ferrocarriles de época, o bien un ferrocarril que tuviese un recorrido por todos los puntos mas atractivos del entorno. El transporte de mercancías por ferrocarril estaría lo suficiente evolucionado para que, desde los puertos y aeropuertos se distribuyese la mercadería a todos lo puntos de la región.
¿Cuanto tendremos que esperar a que nuestros gobernantes habrán los ojos? Tener presente, que los datos mas pesimistas dan una seguridad al ferrocarril frente al automóvil de 1 a 50 a favor del ferrocarril, que hasta hoy, el automóvil ha matado a mas de 35 millones de personas en todo el mundo y a dejado lisiados a mas 800 millones. Viendo estas cifras, se hace inmediata la necesidad de la conversión de las ciudades ideadas para el automóvil en ciudades ideadas para el hombre, para la vida, para el ferrocarril, ya que cada día de demora significa un aumento de muertos y sucesos trágicos en la carretera, esperemos que la codicia especulativa de los grupos implicados no tenga sobre su conciencia otra tanda de millones de muertos en los suicidios colectivos, llamados "accidentes de trafico".


 
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