| Otro
peligro para la salud del mundo globalizado
Por Dra. Graciela Scorzo *
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Dra. Graciela Scorzo
La publicidad
de medicamentos, la sobremedicación, la automedicación
y la ausencia de cumplimiento de las leyes. Por que la sociedad
debe tomar partido.
Primero
definamos que se entiende por uso racional de medicamentos
y por medicamentos esenciales
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"Prescribir
el fármaco apropiado, de eficacia y seguridad demostradas
científicamente, de acuerdo a la fisiopatología de
la enfermedad diagnosticada, en la dosis correcta y solo por el
tiempo que sea que necesario, a un riesgo controlado, a un costo
razonable, y con el acuerdo y adhesión del paciente".
Existen múltiples interrogantes que podemos formularnos acerca
de un medicamento cuando éste es comercializado. Por ejemplo:
¿nos hemos preguntado si su eficacia será la misma
que evidenció cuando fue estudiado bajo las rigurosas condiciones
en las que se realizaron los ensayos clínicos que autorizaron
su comercialización?
Nos debemos
preguntar además:
· ¿Cómo
modificará la morbilidad y la mortalidad de la enfermedad
tratada?
· ¿Cuáles serán sus efectos beneficiosos
y adversos, después de tratamientos prolongados?
· ¿Y los efectos adversos de baja frecuencia?
Realmente son
muchas los aspectos que quedan aún por conocer acerca de
un medicamento cuando es recién introducido en el mercado
farmacéutico y también es cierto que cada vez aparece
una mayor cantidad de nuevos fármacos. De acuerdo al comportamiento
de este mercado, las especialidades farmacéuticas cuentan
por miles en el mundo, pero no equitativamente distribuidas:
- aproximadamente,
el 80,9% de la población de los países menos favorecidos
solo cuenta con el 18,8% del consumo farmacéutico mundial.
- a partir de la década del 40 - 50 se produce una verdadera
explosión de la aparición de medicamentos en el mercado,
alcanzando casi las 10.000 especialidades durante los años
90.
Estas consideraciones
justifican la necesidad de disponer de métodos científicos
que nos permitan dar respuesta a todas esas cuestiones.
En este marco,
nuevas situaciones se han producido por la irrupción salvaje
del mercado y estrategias de marketing, siendo una de ellas la publicidad
de medicamentos.
Legislación
vigente
En 1992 el Poder
Ejecutivo Nacional creó la Administración Nacional
de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Medica (ANMAT) bajo
la órbita del Ministerio de Salud. La función de esta
entidad es la de velar por la salud de la población mediante
una actividad principalmente fiscalizadora y preventiva.
La ANMAT, a
su vez, creo en 1994 la Comisión Evaluadora de Publicidad
y Propaganda de Productos Farmacéuticos, de Uso Medicinal,
Odontológico, Suplementos Dietarios y de Tecnología
Médica, que contempla dentro de sus competencias el análisis
de los mensajes publicitarios que las empresas pretenden hacer llegar
a los potenciales consumidores.
La actividad
de esta comisión se encuentra respaldada por la resolución
ministerial Nº 1622/84, que establece, entre otras cosas, que
los anuncios deben limitarse a invocar las acciones farmacológicas
verdaderas y comprobadas del producto. También asienta su
labor en la Constitución Nacional, que otorga a consumidores
y usuarios de bienes y servicios derecho a la protección
de la salud y a una información adecuada. Asimismo, el trabajo
de esta comisión generó la disposición 3186/99
que, basada en la legislación existente y en las sugerencias
de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fijo las pautas
éticas y los criterios objetivos para el análisis
de este tipo de publicidad.
En general,
los mensajes publicitarios:
· Deben
propender a la utilización adecuada de los productos que
promocionan,
· Presentar las propiedades o características de los
mismos de manera objetiva, sin engaños y brindar información
veraz, precisa y clara.
· Tienen la obligación de expresar las características,
modos de uso, indicaciones y advertencias del producto.
· No pueden establecer comparaciones con otros fármacos
del rubro.
· Deben evitar utilizar frases que induzcan temor o angustia
y que sugieran que la salud de un sujeto se vera afectada en el
supuesto de no usar el producto y tampoco debe atribuirse al medicamento
acciones o propiedades terapéuticas que este no posea
· No pueden incluir frases como "aprobado o recomendado
por expertos" y deben abstenerse de manifestar que un fármaco
cura enfermedades crónicas o incurables.
Para los medicamentos
de venta libre
En el caso de
los medicamentos de venta libre, la reglamentación establece
que los anuncios deberán abstenerse de inducir al uso indiscriminado
de los productos o de dirigirse de manera exclusiva o principalmente
a niños y/o adolescentes. Mucho menos pueden afirmar que
el medicamento es seguro o uniformemente bien tolerado.
Asimismo, necesariamente
deben incluir el nombre comercial, la expresión "Ante
cualquier duda consulte a su médico", y evitar frases
que sugieran que una consulta medica o una intervención quirúrgica
es innecesaria, o que su eficacia se debe al hecho de que es un
producto natural. Tampoco podrán utilizarse términos
falsos o engañosos, ni afirmaciones del tipo "el más
efectivo, el menos tóxico, el mejor tolerado", a menos
que sea sustentada científica o técnicamente.
¿Cómo
y quien ejerce los controles?
Antes de su
transmisión por los medios de comunicación gráficos,
radiales o televisivos toda publicidad debe pasar por el control
de la Comisión Evaluadora de Publicidad y Propaganda de ANMAT,
que puede aceptarla, rechazarla de plano, o bien, sugerir modificaciones.
Los laboratorios deben presentar la solicitud de autorización
junto con la propuesta publicitaria y los certificados, prospectos
y rótulos que acrediten la legalidad del producto a promocionar.
Sin embargo,
la realidad muestra otro perfil. En muchas oportunidades ha ocurrido
que la comisión aprueba una publicidad y la empresa hace
transmitir una diferente.
En estos casos
la ANMAT procede a sancionarlos, pero pareciera que los laboratorios
ya han incluido el monto de la multa dentro de los costos previstos
para la pauta publicitaria. Y las ganancias siempre los superan
ampliamente
Otro problema
reside en que las disposiciones que sustentan la labor de la comisión
parecen no ofrecer las herramientas suficientes para cubrir hasta
el mínimo resquicio las posibilidades de la publicidad. Cosa
que si logran quienes ponen en juego la creatividad. Para resolverlo
la legislación debería ser mas precisa con respecto
a los anuncios publicitarios de medicamentos. Si bien prohíbe
la inclusión de mensajes engañosos y la incitación
al consumo excesivo de los medicamentos, la publicidad siempre encuentra
un lugar para escapar a la ética.
Lo cierto es
que el mercado de los medicamentos de venta libre se encuentra en
continuo crecimiento, sin importar la época del año,
ni la crisis económica que acorrala a la población
Argentina. Un mercado farmacológico que aun no ha encontrado
su límite frente a una regulación, muchas veces, fácil
de sortear. En el medio, la salud de los pacientes.
Para estar atentos:
la irrupción de los medios de comunicación
El mundo de
la comunicación vende productos sometidos a la ética
propia del periodismo.
Ello significa que el atractivo de la presentación de un
evento relacionado con la salud, la forma de explicarlo, los puntos
que se destacan o la oportunidad con que se difunde se alejan mucho
de los patrones propios de la ética médica. Su influencia
en la cultura popular es enorme cuando el medio de comunicación
es audiovisual, que habitualmente utiliza mensajes imprecisos pero
más penetrantes.
Remedios que
se ofrecen en quioscos y supermercados como si fueran caramelos.
El Estado que no regula el mercado. Laboratorios que imponen marcas
y precios. Y el grave problema de la sobremedicación.
Según
Gianni Tognoni, quien es director de Instituto de Farmacología
Mario Negri de Milán, especialista en farmacología
y cardiología y consultor permanente de la Organización
Mundial de la Salud en el área de medicamentos, el consumo
descontrolado de medicamentos es uno de los problemas más
graves que afectan a la población mundial. Cada vez se consumen
más remedios que son ineficaces, caros y hasta en algunos
casos letales. Esta situación se profundiza por culpa del
silencio y la falta de regulación de los gobiernos.
La Argentina
está considerada un país "sobreconsumidor"
de medicamentos. Suena contradictorio: aquí los hospitales
carecen de insumos, millones de habitantes no acceden a una cobertura
mínima de salud y reaparecieron enfermedades de la pobreza,
como la tuberculosis, pero al mismo tiempo en la provincia de Buenos
Aires hay tres millones de personas que consumen habitualmente ansiolíticos.
Y en todo el país, 7 de cada 10 mayores de 70 años
están "poli medicados": toman más de cuatro
pastillas por día. Sólo frente al 15 por ciento de
los dolores de garganta corresponde medicar. Según datos
oficiales, en la Argentina se receta y compra casi cuatro veces
más. Comparado con otros países, también es
alto el consumo de placebos sin acción probada, o medicamentos
con poca acción y efectos colaterales no advertidos
Algunos ejemplos:
Descongestivos:
no pueden ser consumidos por hipertensos sin la indicación
de un medico.
Aspirina o ácido
acetil salicílico: puede producir úlceras, hemorragias
digestivas. En pacientes susceptibles puede producir crisis asmáticas.
Pomadas antihemorroidales:
tienen anestésicos locales como la lidocaína, que
absorbida en altas concentraciones puede tener efectos adversos
a nivel del sistema nervioso central.
En Latinoamérica
la salud es sinónimo de brecha social. El 80 por ciento del
gasto en el rubro se concentra tan sólo en el 20 por ciento
de la población. "Ya existen productos que pueden bajar
el índice de mortalidad, pero no están a disposición
de los sectores críticos".
Contenido de
anuncios de medicamentos en revistas médicas de países
desarrollados y en desarrollo.
Países
Desarrollados: Dinamarca, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Noruega,
España, Suecia, Gran Bretaña.
Países en Desarrollo: Brasil, Indonesia, Nepal, Pakistán,
Sri Lanka, Tanzania, Turquía.
Fuente: Lexchin,J.
Deception by design. Pharmaceutical Promotions in the Third World,
1995, pag. 27
Se advierte
sobre sus efectos adversos en los países desarrollados en
el 64% de los anuncios, contra el 29% en los anuncios de países
en desarrollo.
Mientras entre
tanta indiferencia del gobierno, del Presidente, del Ministro de
Salud, del Secretario de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, de los legisladores, hay quienes hablan de otra salud para
la Argentina y denuncian estos aberrantes hechos.
Así escribe
el Dr. Floreal Ferrara, a quién los hombres del Presidente
Kirchner no leen, ni escuchan. ¿Por qué será?,
si es peronista, fue discípulo del Dr. Ramón Carrillo,
fue Ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires dos veces,
fue el maestro de Ginés González García. ¿Será
porque defiende otro modelo de salud que la los de pensamiento único
no quieren aceptar?
"LA SALUD PARA ARGENTINA
1.Definiciones
El Derecho,
la Ley, la Justicia.
· Hoy
como nunca es la orden, la regla del Poder, es decir de la Burguesía
en el Poder y en el campo universal del Imperio en pleno ejercicio
de su voluntad.
· La
fuerza de las armas, del bloqueo, de los mercados, de las transnacionales
de las mercancías; es la medida para resolver los problemas
internacionales. Es el respaldo del Derecho Internacional.
· El
Derecho rige así, tal como es, solo en los países-estados-colonias
que aceptan como reglas de las cosas, no para los que no las aceptan.
· En
el juego internacional del Imperio, como en el nacional impuesto
por éste, el derecho es una mercancía que administra
el Poder Imperial-transnacionalizado. Esa mercancía-derecho,
se aplica cuando sirve al Imperio y sus colonizados.
· El
Derecho a la Salud, no escapa a esta regla de hierro del derecho
como mercancía. Es un capítulo tan colonizado como
el que más.
· La
salud es así una mercancía. Es el Banco Mundial el
que gobierna sus destinos.
· Invertir
en salud (1993).
· Otorgar
la salud que se pueda pagar.
· Focalizar
las acciones para lograr la eficacia que se pueda solventar.
· Considerar
a la enfermedad una carga ( burdieu) sometida al mercado.
· La
salud desaparece del sentido del BM-Imperio; solo importan las enfermedades
y su carga, su absorción de mercancías: La enfermedad,
con los objetivos específicos para intervenir sobre ellos,
como parte de un mercado.
2. Problemática
estructural
· Si
la salud/enfermedad constituyen parte elocuente del mercado, un
problema estructural de la practica de la Atención de la
salud, es la corrupción.
· Casi
no existe una práctica de la atención de la salud
mercantilizada, que se muestre ajena a la corrupción.
· La
Atención de la Salud es uno de los campos donde se dirime
la responsabilidad del poder, en la protección y cuidado
de los ciudadanos.
· Esta
responsabilidad mide la intencionalidad del Poder dominante, mostrando
su capacidad de explotación en la multitud.
· Así
se advierten sus indicadores de miseria, pobreza, desocupación,
muertes injustificadas y prevenibles. Es el ejercicio ilimitado
de una estructura económica-social que cuida la mercancía,
y ejerce una impunidad explotadora, que aparece como programada.
El Poder programa el Derecho a la vida y la salud y sus resultados
evidencian tal impunidad Imperial.
· Las
transnacionales del equipamiento y de los medicamentos, son la expresión
visible de esa impunidad en el campo de la Salud.
· Pero
la Salud también requiere de la construcción de un
imaginario positivo, que otorgue confianza para la demanda de sus
productos-mercancías, desde la multitud.
· El
Poder dominante construye ese imaginario de la multitud, a partir
de sus instrumentos de avanzada: la academia; la universidad; los
colegios y agremiaciones profesionales; los médicos, psicólogos,
odontólogos, trabajadores sociales, etc.
· Ese
imaginario es así incluido, con sus prácticas y sentidos,
en el torbellino del mercado, envuelto por la metonímica
ocultación que el poder establece, con los medios de comunicación
masiva, con su propia publicidad, con el despliegue de la técnica
de la comercialización (marketing) de sus congresos y reuniones,
denominados como científicos; internacionales, regionales,
nacionales, o locales.
· Cuando
la salud/enfermedad queda limitada exclusivamente, por la focalización
de síntomas y signos individuales y canalizada por prácticas
médicas, como de estudio y tratamiento, prescripción
ilimitada de medicamentos; tales síntomas y signos, son una
pobre síntesis de ineficacia social, de aquello que integralmente
constituye el proceso salud/enfermedad.
· Tal
síntesis de ineficacia social, es el resultado del poder
del mercado, que al transformar a la salud/enfermedad en una mercancía
más, solo da cuenta de su objetivo final, circunscrito, en
el lucro desmedido de su práctica mercantil.
· No
hay respuesta parcial, ni fragmentaria para brindar salud apropiada
a la comunidad.
· La
respuesta integral reclamada para la Atención de la Salud
de la población no puede desechar ninguno de los aspectos
que hacen a la composición "común" de la
población, como sujeto histórico, político,
económico-social y aun religioso"
Es una decisión
política cambiar este modelo de inequidad.
*Médica
Tisioneumónologa, Hospital de Clínicas, Docente adscripta
de Neumonología, UBA. Diputada mandato cumplido de la Ciudad
de Buenos Aires, miembro de la mesa multisectorial por la producción
Pública de Medicamentos. gramazza@gmail.com
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